Producir XXI, septiembre 2025
Luces y sombras en los datos de la primera vacunación contra aftosa
Se confirmó la pérdida del 6,4% de las cabezas en los últimos 2 años, pero se mantuvo la mejora en la relación ternero/vaca. Esto seguramente impactará en caída de la oferta a faena de los próximos 2 años, mitigada por un crecimiento del peso medio de res faenada, todos indicadores que confirman que la ganadería, que está pasando un buen momento, continúe en la buena senda
Con la publicación de los datos correspondientes a la primera campaña de vacunación contra la fiebre aftosa en todo el país (excepto Patagonia y Carmen de Patagones), se confirmó la caída del stock que ya habían mostrados los datos del stock a fin de cada año. La pérdida de 3,4 millones de cabezas vacunadas, comparando el número de cabezas vacunada en similar campaña en el 2023, mostró con total crudeza el impacto de la sequía que asoló la producción agropecuaria y de la que se hicieron precisos recuentos de daños en la producción agrícola, pero en menor detalle en la ganadería, sustentada excluyentemente en la producción de pasto.
En efecto, en los años mencionados el número de vacas vacunadas cayó 1,13 millones (-5,1%), el de vaquillonas 804 mil cabezas (-11,1%) en tanto que en terneras la caída fue de 465 mil cabezas (-6%), totalizando una caída en el total de hembras de 2,4 millones que, sin duda impactará en la oferta futura, al menos de los próximos 2 años, si como se espera se reinicie un ciclo de recomposición del rodeo.
En este punto hay que resaltar que la relación de terneros/vacas que es una manera de evaluar la eficiencia reproductiva se mantuvo en buenos niveles, comparado con la historia reciente. El siguiente gráfico muestra la evolución del número de vacas y de la su relación con terneros logrados en los últimos 21 años:
Este gráfico permite visualizar como, a partir de la revalorización de la categoría vaca de rechazo (básicamente categorías conserva y manufactura) con la renegociación de las exportaciones a China a partir del 2018, se produjo un fuerte aliciente para que los criadores eliminaran una buena proporción de las vacas vacías al tacto que, hasta ese momento y por su bajo valor, preferían darles una nueva oportunidad reproductiva o simplemente mantenerlas en stock como refugio de capital.
El cambio de valor estimuló el enfoque a la mayor eficiencia, reduciendo el stock improductivo y generando un salto muy significativo en la relación ternero/vaca que, en la comparación de similares fechas de aplicación de vacunas pasó de un promedio que se mantenía en un rango de 62 a 63% a otro que se ubica entre el 68 y el 69% en los últimos 3 años. Importante para pensar que, aun en circunstancias muy difíciles como las que generó la seca del 2022, 2023 y parte del 2024 y pese a la fuerte caída del stock de vacas, la producción de terneros (Génesis de los nuevos procesos productivos) estuvieron más mitigados.
Cantidad de vaquillonas y el futuro
El punto que genera debates es la caída en la cantidad de vaquillonas que, claramente es la fuente de reposición de los futuros vientres y, si bien comparto que la caída de cabezas vacunadas de esa categoría no permite imaginar que hayamos iniciado el proceso de retención o recuperación de stock, merece un análisis más minucioso. En verdad, en un stock en equilibrio, el número de vaquillonas en stock debería ser igual a número de vacas vacías menos las muertas. Siguiendo esa lógica si ahora la relación de ternero/vaca subió entre 5 y 6 puntos porcentuales, es claro que hubo más vacas preñadas en la misma proporción y el número de vaquillonas requeridas para reposición cae en una proporción acorde. En definitiva, mayor eficiencia productiva, mayor número de vaquillonas destinadas al engorde y la faena.
Cantidad de machos
Para finalizar el análisis, cabe mencionar que el stock de machos cayó entre el 2025 y el 2023 un total de casi 1 millón de cabezas, de las cuales el 93% lo integraban terneros, novillitos y novillos. En ese orden las caídas por cada categoría fueron del 5%, 7% y 9%. Claramente la categoría novillos muestra el feroz impacto de la sequía que interrumpió los procesos de recría pastoril y envió animales más jóvenes y livianos a los corrales de engorde.
En síntesis y mirando hacia el futuro
Hacia adelante, con los datos conocidos y con el cambio de escenario climático y crecimiento de oferta forrajera, es esperable que continúe el incremento de la relación ternero/vaca, que se reinicien los procesos de recría pastoril y que el proceso de recuperación de stock comience a partir del próximo servicio reproductivo. Esto seguramente impactará en caída de la oferta a faena de los próximos 2 años mitigado por un crecimiento del peso medio de res faenada, todos indicadores que confirman que la ganadería, que está pasando un buen momento, continúe en la senda que permita crecer en eficiencia y que la brecha entre el potencial y la realidad quede cada vez más en el pasado.
