LMyA edita mensualmente su revista Producir XXI, en forma ininterrumpida desde noviembre de 1991 y que se distribuye a nivel nacional a través de empresas lácteas, frigoríficos, empresas proveedoras de bienes de capital, insumos y servicios al agro. Asimismo se envía por correo a un muy completo mailing y en mano en eventos de todo tipo y por la propia red del Programa, llegando actualmente a más de 8.000 ejemplares mensuales.
La revista Producir XXI aporta un mensaje técnico sencillo y concreto, expresado
en lenguaje simple y apuntando siempre a expresar las tecnologías con análisis de
costos y resultados productivos y económicos. Asimismo el mensaje promueve
que los productores trabajen con apoyo de profesionales asesores y que atiendan
especialmente la capacitación de su gente y las adecuadas condiciones de vida y
de trabajo que consoliden el equipo humano.
Llega a productores, administradores, operarios de campo, profesionales
asesores, comercios locales de agronomía y veterinaria, empresas proveedoras
de insumos y servicios, gerentes de bancos, queserías u otras empresas lácteas,
frigoríficos, agencias de INTA, grupos CREA y Cambio Rural, cátedras de
Universidades, etc.

Las mejoras, para ser realmente efectivas, deben incorporarse a la planificación y permanecer en el tiempo.

Como gran promedio, de tres estratos de tambo (chico, mediano y grande) y en 10 cuencas lecheras, se aprecia que la rentabilidad es positiva desde hace 16 meses e incluso en los últimos 12 meses llega al 4% anual sobre el capital operado (incluyendo la tierra propia).

Lograr un mayor peso promedio de faena en nuestro país, hoy en casi 230 kg/res, muy por debajo de nuestros competidores, nos permitiría incrementar el volumen producido, partiendo del mismo stock. Es muy importante avanzar en este sentido.

Un análisis realista que nos habla sobre que el rumbo de la macro va bien, pero faltan algunos aspectos y nos alienta a ser resilientes mientras seguimos trabajando por mayor eficiencia interna en la empresa de cada uno.

Un trabajo muy profundo sobre manejo del pastoreo realizado durante 7 años con información de 17 predios ganaderos (leche y carne) en los departamentos Paraná, Diamante, Gualeguay, Tala y Nogoyá (Prov. de ER). El resultado: total acuerdo con las leyes de Voisin.

Un cultivo de servicio (también conocido como cultivo de cobertura) consiste en sembrar especies vegetales en los períodos en los que el cultivo principal o de renta no está en el campo, con el objetivo de brindar diversos «servicios ecosistémicos» al suelo y al sistema productivo en general.

Importante actividad desarrollada por APROCAL que tuvo una muy buena acogida entre los tambos.

Selección, tecnología y trabajo: el ADN del criador. El cabañero y referente de la raza Angus en la Argentina, Ricardo Orazi, destacó el crecimiento del sector, el aporte de nuevas generaciones y el respaldo de un contexto político-económico más previsible

La henificación es un método de conservación de forrajes secos, en busca de una reserva de alimento para el ganado. Es una práctica antiquísima que fue evolucionando con la incorporación de diversas prácticas y tecnologías, como la inoculación y la cobertura, que nos permiten priorizar la calidad nutricional de ese forraje henificado.

En el último día de Todo Láctea 2025, los tambos que se orientan a manejos con bajo costo, pero no necesariamente en superficies reducidas, tuvieron su espacio.

La histórica firma familiar se convirtió en la primera tostaduría del país en funcionar 100% con energía solar y sin generar emisiones de carbono.

Terminada una campaña de ensilada, es clave revisar “los fierros”, analizar con el equipo humano de la empresa para ver qué podemos hacer mejor y también contactar a los clientes con el mismo objetivo.

La nueva publicación de CREA contó con el apoyo técnico de investigadores del INTA, la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, el Instituto de Ecología Regional de la Universidad Nacional de Tucumán y el CONICET.

En el sector lechero se percibe un contexto de cierto confort, casi de quietud, pero es necesario poner a funcionar las neuronas también para temas de tranqueras para afuera.

Una alimentación personalizada es un plan nutricional creado específicamente para las necesidades, gustos, metas de salud y estilo de vida singulares de un individuo.
