Nutrición fósforo-nitrogenada en pasturas bonaerenses

Producir XXI, junio 2022

Nutrición fósforo-nitrogenada en pasturas bonaerenses

Dto. Investigación y Desarrollo Profertil

www.profertil.com

El Nitrógeno (N) y fósforo (P), son los nutrientes que se destacan al momento de evaluar la producción de recursos forrajeros. La disponibilidad de los mismos marcará la productividad de la pastura.

Un manejo agronómico sustentable requiere una revisión de las estrategias de fertilización tradicionalmente aplicadas, para aumentar la Eficiencia de Uso de los Nutrientes (EUN), incrementar los rendimientos y ocasionar mínimas pérdidas hacia el ambiente. (Vogele y Cichota, 2017; Cade-Menun et al., 2017).

Resulta imprescindible maximizar los beneficios de la fertilización fósforo-nitrogenada en los sistemas ganaderos de carne y leche para lo cual es necesario utilizar y mejorar las herramientas de diagnóstico, las técnicas analíticas y las interpretaciones de los resultados.

Festuca alta y Agropiro son gramíneas forrajeras ampliamente difundidas entre las pasturas perennes y ocupan un lugar preponderante en las cadenas forrajeras de la región Pampeana.

Sin embargo, no se cuenta con información sobre la magnitud de la co-limitación P-N en los ambientes ganaderos, en los que se establecen estas forrajeras por sus características edáficas (pH, P edáfico, contenido de materia orgánica, etc.) altamente variables.

A continuación, se presenta información parcial obtenida en el primer año de evaluación (2020-2021) de ensayos de nutrición fosfo-nitrogenada, realizados en la primavera 2020 y el otoño 2021 sobre pasturas de Festuca y Agropiro en el sudeste y centro de la provincia de Buenos Aires.

Respuesta al agregado de Nitrógeno

Los datos obtenidos en Balcarce muestran que la producción de forraje de los tratamientos sin agregado de N, representó para Festuca el 58 % en invierno-primavera 2020 y 63 % en otoño 2021, de la producción registrada con fertilización nitrogenada. Similarmente para Agropiro tanto en invierno-primavera 2020 como en otoño 2021, el tratamiento sin fertilización, 0N representó el 63% de los valores registrados en los tratamientos con agregado de N.

A pesar de las condiciones hídricas relativamente desfavorables (al menos en algunos períodos de crecimiento), las respuestas obtenidas en los sitios experimentales evaluados (Cuadro 3), son coincidentes (Festuca) o superan (Agropiro) las mencionadas en la bibliografía (Lattanzi, 1998; Berardo y Marino, 2000, Tancredi, 2016).

Este trabajo cuenta con el financiamiento de las instituciones participantes (Facultad de Ciencias Agrarias- UNMDP, EEA Balcarce INTA, EEA Cuenca de Salado INTA) y de Profertil. Técnicos responsables Unidad Integrada Balcarce:

Ing. Agr. MSc. María Alejandra Marino (FCA, UNMDP), Dr. Germán Berone (EEA INTA Balcarce); EEA Cuenca del Salado CERBAS/INTA: Ing. Agr. MSc. Celina Borrajo. Participantes: Ing. Agr. MSc. Pedro Errecart, Dr. Pablo Cicore, Dr. Nicolás Wyngaard.

Resta aún el análisis de los resultados obtenidos. Se prevee realizar los análisis de suelo de los lotes realizados y la repetición para la campaña 2022.

Para aumentar la eficiencia de la aplicación de nutrientes sería importante:

  • Realizar Análisis de Suelo, ya que nos provee la información necesaria para conocer la disponibilidad de nutrientes en los suelos en los que se está trabajando.
  • Planificar la producción y distribución de la oferta forrajera de pasturas y verdeos.
  • Aplicar N y P en función de la demanda de las plantas y a la cantidad disponible en cada ambiente.
  • Fertilizar por ambientes, priorizar la fertilización en ambientes con menos limitaciones para la producción de las pasturas.
  • Utilizar en forma eficiente el forraje producido, ya sea con pastoreo o corte.
  • La Fertilización balanceada con N y P es una práctica rentable, donde el éxito de la misma depende de la integración con Buenas Prácticas de Manejo de Pasturas.