La fibra en la alimentación animal, este año, más que nunca, es clave
En un año Niño en los tambos se tendrá mucho problema de piso, pasturas anegadas o directamente sin acceso durante semanas. Eso obliga a encerrar vacas con mayor frecuencia de lo habitual. Cuidado con esto.
Año Niño: manejo más cuidadoso
Se viene un año Niño, con lluvias por encima de lo normal que en muchos tambos se van a traducir en piso inestable, pasturas anegadas o directamente sin acceso durante semanas. Eso obliga a encerrar vacas con mayor frecuencia de lo habitual. En ese escenario, tener claro el rol de la fibra en la dieta deja de ser un tema de manual: es lo que define si el encierre transcurre sin sobresaltos o termina en acidosis, laminitis o caída de producción. Repasamos acá los conceptos clave para formular raciones de encierre que cuiden la salud ruminal y sostengan la performance.
¿Qué es y para qué sirve la fibra?
La fibra es uno de los principales componentes de la dieta de la vaca lechera y su aporte debe ajustarse a cada situación. Un exceso genera mayor llenado ruminal, menor tasa de pasaje y menor consumo; un déficit expone a acidosis, laminitis o desplazamiento de abomaso, con caída de grasa láctea e inversión de la relación grasa:proteína.
Los hidratos de carbono se dividen en fibrosos y no fibrosos. Los no fibrosos (azúcares, almidones) aportan energía y se digieren en rumen e intestino según su degradabilidad. Los fibrosos sólo se digieren en rumen. La FDN, Fibra Detergente Neutra, (celulosa, hemicelulosa y lignina) es el estimador químico habitual; la lignina es indigestible y la celulosa se digiere algo menos que la hemicelulosa.
La calidad química no alcanza
La función ruminal depende también del tamaño de partícula, la fibra efectiva (FDNef), fracción con capacidad real de estimular rumia y salivación. Un heno sin picar aporta más FDNef que el mismo heno picado, aun con igual FDN y composición.
Hoy además se suma la FDN indigestible (uNDF, a 240 h) y, sobre todo, el índice TTNDFD (Total Tract NDF Digestibility, desarrollado por Combs en la Universidad de Wisconsin), que integra la FDN potencialmente digestible, la tasa de digestión (kd) y de pasaje (kp) para predecir qué proporción de FDN se digiere en todo el tracto (rumen e intestino). A diferencia de la FDNef o la NDFD a 30-48 h, el TTNDFD sí permite comparar forrajes de distinto tipo entre sí (alfalfa vs. silaje de maíz vs. verdeos) y se usa para formular: se apunta a valores de 46-48%, donde cada 2-3 puntos de diferencia equivalen aproximadamente a 1 litro de leche por vaca.
Las referencias clásicas de mínimos de FDN (NRC, 2001: 25% dieta total, 19% de forraje) fueron reemplazadas por la actualización NASEM 2021, que incorpora la FDN de la dieta y el estado fisiológico en la predicción de consumo, ajusta requerimientos energéticos y de mantenimiento, y se apoya más en la digestibilidad real de la fibra (TTNDFD, uNDF) que en un mínimo fijo de FDN. Conviene formular con estas herramientas actualizadas y no solo con la tabla de 2001.
Factores que afectan la digestión
El grado de lignificación y su relación con celulosa y hemicelulosa limitan la digestión ruminal. La tasa de pasaje también influye: partículas más chicas mejoran la degradación al aumentar la superficie de ataque microbiano, pero si son excesivamente finas aceleran el escape ruminal y reducen el tiempo de digestión.
El pH ruminal es otro factor clave: por debajo de 6.2 la digestión de fibra se resiente. Más que el valor puntual, hoy se mira con boluses de pH continuo el tiempo que la vaca pasa bajo ese umbral (acidosis subaguda o SARA), variable más asociada al riesgo real que una medición aislada.
Implicancias prácticas para el encierre
- Evitar forrajes de baja calidad; en henos, el tamaño de picado ideal ronda los 2 cm para mejorar aprovechamiento sin acelerar en exceso la tasa de pasaje.
- En silajes de maíz o sorgo, no picar por debajo de 10 mm: perjudica la FDNef.
- Evaluar el aporte de fibra efectiva y el TTNDFD de cada insumo, no solo su FDN: silajes de raigrás, afrechillo de trigo o cascarilla de soja aportan FDN pero poca rumia.
- Limitar concentrados ricos en almidón para no elevar el riesgo de acidosis.
- Garantizar consumo parejo en todo el rodeo: espacio de comedero suficiente, división de lotes y acceso equitativo al heno o silaje, clave cuando el encierre se prolonga por falta de pastura.
Un uso eficiente de la fibra durante los encierres de este año Niño va a ser determinante para sostener la conversión y la salud del rodeo sin resignar producción.

