Reflexiones sobre el momento económico
Nada va a ser fácil, olvidemos esa palabra, pero es conducente
Aportes de un economista y empresario que recorre el país y conoce muy bien la realidad argentina.
La heterogeneidad de la realidad económica
Es geográfica y es sectorial. Hay una heterogeneidad por zonas y dentro de cada sector porque cada empresa entró de una manera distinta a este proceso de cambio.
No es lo mismo una empresa que entró endeudada a una empresa que entró más o menos sólida, una empresa que arranca nueva a una que ya tiene su tradición. Entonces, la actividad es absolutamente heterogénea.
Hay sectores que están más ralentizados, claramente. Si queremos generalizar, el consumo sustitutivo de importaciones está más atacado. Los grandes centros urbanos son los que más lo están sufriendo porque son los que sufren más el cambio de los precios relativos, que dejan de tener subsidios a la energía, subsidios de transporte y ahora tenemos que pagar precios llenos por todos lados.
Estamos en una transición
Esta era una realidad que iba a ser así. A mí lo que me parece muy importante es entender si esto es el final del modelo o es la transición del modelo. Para mí esto es una transición, entonces hay que tener paciencia, hay que esperar. Hay que saber llevarlo.
La actividad minera y energética no son grandes demandantes de empleo directo, por supuesto, pero Argentina tiene un problema a veces con el abecedario. A veces usamos una “O” excluyente cuando hay que usar una “Y” inclusiva. Las actividades mineras y energética deben desarrollarse porque van a tener un aporte tremendo de ingreso de dólares y de muchos empleos indirectos.
Lo que tenemos que tratar de lograr es la inclusión de los sectores que obviamente iban a tener un cimbronazo mayor. La realidad es que la economía y consumo son el hijo de la inversión. Primero hay que invertir y después eso te va a dar niveles de consumo. Como Argentina no venía invirtiendo hace 25 años, buscábamos los atajos que nos daban momentos de consumo relativamente placenteros pero esporádicos, que terminaban en complicaciones cada vez más altas. Ese modelo no viene más, no viene más el fogoneo de consumo con planes platita, con emisión monetaria, con retraso de las tasas de interés, con aplastamiento de las tarifas.
Las PyMES y el crédito
Ahora el crédito está ralentizado, pero está empezando de vuelta, porque algunos bancos perdieron el susto. Tenemos un sistema financiero “sobre asustadizo”. Los bancos tenían miedo por lo cambiante de la economía argentina, pero dentro de ese lío, entendamos que tenemos que hacer negocios y seguir progresando.
Recorro mucho el país y yo te puedo asegurar que el “mundo pyme” te va a dar 10.000 veces más alegría que el mundo de grandes corporaciones y 10.000 veces más alegría que prestarle al Estado. Dar crédito a pequeñas y medianas empresas, una costumbre que los bancos habían perdido, no la tuvieron los últimos 50 años, la tendrán que ir reforzando de a poquito, nos costará.
En Argentina la mochila es más pesada que la espalda. Por eso hoy no puedo decir que el empresario argentino es ineficiente. Porque el tipo tiene una tonelada en la espalda, hay que seguir sacándole ese peso de la espalda, y lo están haciendo.
Un modelo de transición profunda
Este modelo es de transición profunda. La reforma profunda es un negocio de largo plazo, es un negocio de futuro. Por eso los jóvenes hoy demandan menos pasaportes europeos que cuando estaban modelos inflacionarios. El populismo está atrás del tipo de cambio, te regala una tarifa, te regala el gas, te tira un plan platita, te busca atajos para el consumo por todos lados, independientemente de lo que pase en el futuro, y claro, yo también podré tener mejor resultado económico, pero por supuesto en el corto plazo. Es un modelo de corto, no es un modelo de largo, por eso del populismo huyen los chicos pidiendo el pasaporte europeo, y con estos modelos de largo plazo los chicos se quedan
Ingresos brutos es mucho peor que competencia
Una cuestión no menor: yo soy obviamente muy aperturista, obviamente quiero apertura, me va con la competencia, para mí siempre es peor ingreso bruto que un competidor. En los 90 para importar tenías que armar una oficina, mandar un tipo afuera, mandar el telex, pasar el dinero por transferencia, pero ahora lo haces todo con el teléfono. El mundo ya no se puede cerrar más, por más que quieran, el debate está muerto por un tema tecnológico. Entonces la Argentina no tiene ninguna otra alternativa que trabajar sobre sus costos, sacar los costos estúpidos que antes pagábamos con inflación y ahora no podemos pagar más con inflación.
Es más difícil trasladar televisores en la Argentina que misiles en Rusia. Entonces, cuando vos tenés este costo argentino de inoperancia en todos lados, que lo terminan pagando las pymes y pagándolo con la vida las pymes. En ese contexto, el argentino sigue trabajando, compitiendo, creando valor, metiéndole, bancándose, toda la que se viene. Entonces, no me digan que el argentino es ineficiente. Solamente el comerciante, el empresario argentino, sabe bancarse esta.
Un tema muy importante, una palabra muy importante: velocidad. ¿A qué velocidad abrimos la economía? ¿A qué velocidad bajamos los costos? Los particulares, empezamos a jugar este juego, porque nosotros también tenemos que hacer muchas tareas importantes adentro, tenemos que seguir buscándole la vuelta a nuestro propio mejoramiento de la empresa.
Recordemos: estamos en una transición
Reitero: estamos en un momento de transición. Tenemos que ser cuidadosos con la transición, ver quién se va cayendo, cómo podemos ir levantándolo. Es como una caminata muy larga sobre un camino muy duro, muy pedregoso. Algunos se nos están cayendo en el camino. Hay que ver cómo tenderle la mano. Tender la mano no es subsidio. Tender la mano es que el gobierno trabaje con los bancos para encontrar mejores apoyos a las pymes, que le van a dar mucha más alegría que los grandes.
✓ Estoy seguro que, administrando bien, la transición va a ser mucho menos dolorosa.
✓ No va a ser fácil. Tratemos la palabra fácil del diccionario. Lo que tengo que ver es si es conducente o no conducente.
✓ Y para mí va a buen destino y hay que meterle y hay que seguir viendo cómo
