Producir XXI, octubre 2022

Son pequeños…pero también existen... y tienen futuro… mucho futuro.

Tec. Agr. Dante Grangetto

Cel 3564-561009

dantegrangetto@yahoo.com.ar

www.dantegrangetto.blogspot.com

Quienes ordeñan merecen las mayores condiciones de confort posible y como mínimo una sala con fosa, partiendo de la premisa de salas de ordeño simples, sencillas y efectivas diseñadas para el agregado de mecanización, automatización y de la mayor tecnología posible.

Importancia de las pequeñas escalas

Si consideramos una población de 10.000 tambos existentes en el país (tambo más tambo menos) y según los datos de estratificación del OCLA en junio de 2022, el 28,5 % de ellos ordeñan menos de 1.000 lt/día y el 23,5 % entre 1.000 y 2.000 lt/día, lo que hace un total aproximado de 5.200 tambos de pequeños productores.

Estos pequeños productores hacen su aporte productivo (16,7 % de los litros producidos por día), además aportan mano de obra, radicación en el campo, productividad por hectáreas trabajadas y todo lo que concierne a mantener gente radicada en el campo. Entonces los mismos deben ser considerados, tratando de aportarles condiciones para que sigan radicados en el campo, produciendo, generando mano de obra y sobre todo teniendo futuro.

Asumiendo que algunos de ellos, esperemos los menos, desaparezcan por cuestiones generacionales o por competitividad (versus agricultura o sus propios colegas), debemos generar condiciones para facilitar la actividad o trabajo de esos pequeños productores. Más allá de los reiterados pedidos de disponer de infraestructura básica (caminos, energía eléctrica, conectividad, escuelas rurales, etc.), también debemos pensar en que tengan las mejores condiciones laborales posibles, pensando fundamentalmente en las instalaciones de ordeño, donde normalmente se sintetiza todo el esfuerzo productivo del productor de leche con la cosecha de la misma, ordeñando a las vacas con el mayor bienestar posible para ellas y teniendo el mayor confort posible para quienes hacen la tarea del ordeño diariamente (normalmente 2 veces al día).

Quienes recorremos día a día y desde hace años las distintas cuencas lecheras del país, hablando solamente de las cuencas pampeanas, no nos sorprendemos que todavía se puede encontrar salas de ordeño sin fosa, como “Bretes a la par”, las “mangas” o los “Paso a través”. Este tipo de trabajo “sin fosa” obliga a los operarios a ordeñar agachados, con el desgaste físico y cansancio que genera este sistema, llevando esto a que la instalación de ordeño sea un factor de abandono de la actividad. Si a esto le sumamos que estas salas nos llevaran a largos tiempos de ordeño, muchas veces faltos de otras comodidades (poco piso de concreto, ventilación, aspersión, etc.) también estamos atentando contra el confort animal.

Esta situación debe plantear o plantea un desafío para todos los actores que estamos detrás de estos productores.

¿Cuál es el desafío?

Encontrar la manera de que ningún productor o sus empleados estén trabajando con instalaciones que atenten contra su confort laboral y contra el bienestar animal. Siempre entendí y entiendo que como mínimo quien o quienes ordeñan deben trabajar parados en una fosa, con las condiciones edilicias que le permitan hacer un trabajo confortable e higiénico.

En años de actividad técnica, puedo contar que hemos logrado con algunos pequeños productores (40 – 50 – 70 vacas) construir salas de ordeño donde se consigue esto, que es ordeñar parados, de manera cómoda y confortable.

¿Como se puede conseguir esto?

    Diseñando salas de ordeño simples, sencillas y efectivas con el agregado de tecnología según disponibilidades, posibilidades y necesidades, teniendo en cuenta lo siguiente:

  • Sala de ordeño, semiabierta o semicerrada según clima de la zona donde se encuentre.
  • Sala de leche preparada para el equipo de frío y accesorios del equipo de ordeño
  • Sala de máquinas para bomba/s de vacío, unidad/es frigorífica/s, generador, etc.
  • Bretes espina de pescado en cualquiera de sus variantes (barandas rectas, zig zag), muchas veces construidos de manera “casera” o localmente.
  • Comederos para alimentación “manual” previstos para automatización.
  • Corral de espera con sombra a través de “media sombra” o techado, previsto para incorporar ventilación y aspersión
  • Ese corral como la sala de ordeño con pisos de hormigón o concreto, rayados y con la correspondiente pendiente para el drenaje de líquidos.
  • Equipo de ordeño de línea de leche “media” o “alta” (no se debe descartar este modelo), siempre diseñado, instalado y regulado bajo Normas ISO (IRAM para Argentina).
  • Sistema de refrescado de leche con agua de pozo (placa refrescadora).
  • Tanque de almacenaje de leche, normalmente equipo de frío con capacidad mínima para dos (2) ordeños, dimensionado para enfriar en tiempo.
  • Agua en cantidad y calidad para refrescar la leche, pero especialmente para lavado de equipamientos.
  • Instalación eléctrica para iluminar convenientemente la sala de ordeño, especialmente la fosa y ver efectivamente las ubres y pezones.

Digamos que son una serie de elementos a tener en cuenta al momento de diseñar una sala de ordeño, en algunas situaciones se puede aprovechar algo de la sala en uso (sala de leche, de máquinas, corral, etc.), del equipo de ordeño (adaptado o redimensionado), equipo de frío en uso. En definitiva, se trata de optimizar recursos, aprovechar lo disponible, incorporar lo necesario y dejar prevista la incorporación de mecanización, automatización y/o incorporación de tecnología.

Este paso inicial sirve para salir de la vieja sala de ordeño (brete a la par – manga) y sin fosa, pasando a una nueva sala con las comodidades descriptas más arriba, no descartando en algunos casos se dote la sala de algunas comodidades más que ayuden a ser más confortable el ordeño:

  • Sistema de alimentación (silo, acarreador, tolvas dosificadoras)
  • Brazos de alineación (liberan espacio en la fosa, mejoran el balance del grupo de ordeño).
  • Retiradores automáticos de pezoneras (mejoran rutina de ordeño, disminuyen personal en la fosa o sala de ordeño).
  • Lavadora automática del equipo de ordeño.
  • Manejo y/o tratamientos de efluentes