Editorial julio 2022

Producir XXI, julio 2022

En un año difícil, tener mucho cuidado

Nuestro título de tapa nos habla de “Año difícil” y de “Tener mucho cuidado”, pero… ¿Por qué nos referimos a estos dos aspectos?, ¿Tener cuidado en qué y cómo?

¿Por qué año difícil?

  • Por la macroeconomía del mundo, que con la guerra en Ucrania impacta fuertemente en los mercados de granos y oleaginosas y algunos insumos clave, como los fertilizantes, encareciendo en todo el mundo el uso de los concentrados y dificultando su abastecimiento.
  • Por las condiciones propias de nuestra economía, que se están caracterizando por una inflación casi inédita y un desabastecimiento de insumos para el campo como nunca se vio. 
  • Por las condiciones climáticas muy desfavorables, con un invierno severo, seco y frío, con una situación forrajera comprometida, que la estamos viviendo, y una primavera-verano que ojalá se acerquen a lo normal, pero que hay que tomar precauciones. Venimos de dos “Niñas” seguidas y en duda una tercera.

¿Qué mirar y en que tener cuidado?

  • Mirar el rodeo y tomar decisiones, seguramente habrá animales a los que, aunque la ración esté cara no se le podrá “mezquinar”. Serán las vaquillonas de primer parto y las vacas en ordeñe con menos días en lactancia. Sabemos la importancia de esto y lo que cuesta levantarlas si dejamos que caiga su producción. En cambio, habrá otras vacas, las de muchos días en leche y con poca producción, que hasta podrían adelantarse en secarlas para ahorrar concentrados y disponer de más pasto en los potreros para las que realmente lo devuelven en leche.

 

  • Mirar bien los potreros y su estado en producción de forraje y tomar decisiones, recorrer con el asesor y con el personal que arma las franjas de pastoreo y decidir el manejo para “estirar la cuota de verde”. Además, apenas llueva decidir sobre fertilizaciones. Consultar sobre el uso de foliares de más rápida respuesta.
  • Mirar las reservas de forraje y tomar decisiones, ya que siempre son importantes pero cada vez lo son más. Recordemos lo que nos enseñó el Ing. Héctor Huergo acerca de que ya no son “una reserva por si acaso” sino que forman parte del programa forrajero como forraje conservado, siendo una parte muy importante de la alimentación del año. Algunas decisiones que este año toman especial relevancia:
  • Pensar también en sorgo, en la próxima campaña de siembra para silaje no jugarse todo a maíz dadas las condiciones climáticas dudosas.
  • Guardar del propio campo, pero también pensar en conseguir afuera, pensar en ensilar o enrollar en lotes de campos vecinos. También pensar en comprar rollos con tiempo, ya que seguirán aumentando de precio. Hay que recordar que lo que falte más adelante y haya que conseguirlo “de apuro”, saldrá mucho más caro. 
  • Mirar muy bien la crianza y recría y el preparto, ya que suele ocurrir que frente a problemas climáticos que nos pegan en la producción y los costos, la cabeza se enfoca sólo en las vacas en ordeñe, es decir en la leche de cada día. Recordemos que una de las funciones de un buen empresario es mirar hacia el mediano y largo plazo, y en el tambo “la leche del futuro” está en como arranquen las lactancias y en tener muchas y muy buenas vaquillonas de reemplazo. Esto es también muy importante para el resultado productivo y económico del tambo.

En síntesis, en un año difícil hay que tener especial cuidado sobre cómo hacemos las cosas. Y recordemos: “de nuestras decisiones y de cómo las llevemos adelante depende el futuro de cada uno”.

Hasta la próxima. 

Ing. Luis Marcenaro
Director de Producir XXI

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