Producir XXI, junio 2026

Pérdida y desperdicio de alimentos con destino a la población del mundo:

El costo oculto de la ineficiencia global

Ing. Valeria Angelini

Producir XXI y Docente UNLu

valeriangelini@yahoo.com.ar

+54 9 2323 543633

 

Problemas de infraestructura, exigencias comerciales y hábitos de consumo explican por qué millones de toneladas de alimentos terminan descartadas cada año. El impacto no solo es económico: también implica un enorme desperdicio de recursos naturales y energía productiva.

Un tercio de los alimentos nunca se consume

Es una de las contradicciones más grandes de nuestra economía y de la cadena de suministro global. Si tomamos el 100% de los alimentos producidos en todo el mundo para el consumo humano, la cifra consolidada por los principales organismos internacionales (como la FAO y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente – PNUMA) revela un panorama impactante:

 

Aproximadamente un tercio (entre el 30% y el 33%) de todos los alimentos producidos en el planeta nunca llega a la boca de la gente. Algunas estimaciones más recientes de estudios de la cadena de suministro estiran esa cifra hasta rozar el 40% si se miden con extrema precisión las pérdidas en los campos de cultivo de los países en desarrollo.

Para entender dónde y cómo se «pierde» ese tercio de la producción, los técnicos dividen el problema en dos grandes etapas: Pérdida (en el sector primario y logística) y Desperdicio (en la comercialización y consumo).

 

  1. La radiografía de la pérdida y el desperdicio

El trayecto del alimento es una cañería con filtraciones en cada tramo. De ese volumen total que se produce:

  • El 13% se «pierde» en la postcosecha y la logística: Ocurre desde que el alimento se recolecta o produce en el campo hasta antes de llegar a las góndolas. Esto se debe a problemas de infraestructura, transporte ineficiente, falta de cadenas de frío adecuadas o descartes comerciales por estándares estéticos rigurosos (frutas o verduras que se tiran simplemente por no tener la forma o el tamaño «perfecto»).
  • El 19% se «desperdicia» en la venta y el consumo: Esto ocurre cuando el alimento ya está disponible para el consumidor. De este porcentaje que llega a las ciudades y comercios, el comportamiento es el siguiente:
  • Hogares: Son responsables del 60% de este desperdicio (compras excesivas, mala conservación o comida que se vence en la heladera).
  • Servicios de comida (restaurantes, hoteles, caterings): Aportan el 28%.
  • Comercios minoristas (supermercados y verdulerías): Representan el 12%.

 

 

 

Gráfico Nº 1: Distribución de la pérdida y el desperdicio de alimentos en el mundo

  1. ¿Cómo afecta esto según el tipo de alimento?

No todos los productos se comportan igual en la cadena comercial. El desperdicio varía drásticamente según la estabilidad biológica y la perecebilidad del producto:

 

Gráfico N° 1: Pérdida y desperdicio de alimentos según tipo de alimento

  1. El impacto sistémico: Recursos desperdiciados

Mirar este problema desde el punto de vista de la eficiencia agronómica y económica permite ver que cuando se tira comida, también se están tirando los recursos que se invirtieron en producirla:

 

  • Superficie terrestre: Casi el 30% de la tierra agrícola del mundo se utiliza para cultivar alimentos que jamás serán consumidos (una superficie equivalente a un territorio más grande que China).
  • Recursos hídricos: El desperdicio de comida equivale a malgastar la cuarta parte de toda el agua dulce utilizada por la agricultura global.
  • Costo económico: Se estima que el valor de lo que se pierde y se tira ronda el billón de dólares anuales a nivel global.

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