Aparece como una estrategia para optimizar la fertilización
La inclusión de leguminosas en los cultivos de cobertura se consolida como una herramienta para potenciar al maíz. El estudio del INTA Oliveros mencionó que esta práctica modifica la dinámica del nitrógeno y mejora la disponibilidad en el suelo.
El principal beneficio agronómico de las leguminosas, según el informe, radica en su capacidad natural para incorporar nutrientes al lote. El especialista en manejo de cultivos, suelo y agua del INTA Oliveros, José Araujo, explicó: “En secuencias con maíz, la inclusión de leguminosas como cultivos de cobertura cumple un rol clave en el manejo del nitrógeno, al modificar su dinámica dentro del sistema, principalmente mediante sus aportes de nitrógeno por fijación biológica”.
Al mismo tiempo, aclaró que es fundamental no depender de una sola especie, sino complementar las leguminosas con gramíneas y brasicáceas. Estas contribuyen a mitigar las pérdidas de nitrógeno por lixiviación.