Producir XXI, junio 2026
Enfermedad abortigénica en los tambos: Neosporosis Bovina
Claudio E. Glauber M.V.
Profesor Veterinaria UCES
Especialista Producción Lechera FAUBA
El manejo reproductivo en rodeos lecheros busca obtener y mantener preñeces para lograr una lactancia por vaca por año. Para ello son fundamentales la alimentación, genética, instalaciones y sanidad. La prevención requiere un manejo estratégico vacunal, diagnósticos precisos y programas de control adecuados para enfermedades reproductivas como la neosporosis.
Neosporosis bovina
La Neosporosis bovina es una enfermedad parasitaria causada por el protozoo Neospora caninum (NC) responsable de abortos en rodeos lecheros. Factores de mayor riesgo predisponentes son la intensificación y el confinamiento. El perro actúa como huésped definitivo u hospedador intermediario y a través del mismo se disemina entre el ganado (transmisión horizontal). Las vacas no presentan síntomas si no están preñadas, y transmiten la enfermedad a sus hijos en forma congénita (madre a hijo) o a través de sucesivas generaciones (transmisión vertical).
El aborto puede ocurrir a partir del tercer mes de gestación, más frecuentemente entre 5to y 7mo mes. También natimortos y muertes neonatales. Se considera que el 25% de abortos no identificados se deben a neospora, en su gran mayoría en rodeos lecheros. Los abortos pueden presentarse en forma de “goteo” o en forma epidémica “tormenta”. El perro es un factor de riesgo y una parte importante de la cadena epidemiológica. No existen vacunas disponibles. La serología y manejo sanitario es la mejor herramienta de prevención.
Estrategias de manejo para su control:
No ingresar animales positivos a rodeos negativos es la estrategia primaria. Es recomendable reponer con hijas seronegativas provenientes de vacas seronegativas.
La neosporosis es una enfermedad parasitaria, emergente, abortigénica que afecta bovinos, ovinos, caprinos, equinos, caninos y ciervos y cuyo agente causal es un protozoo Neospora caninum (NC).
La Neospora caninum tiene al perro como hospedador definitivo, aunque también puede comportarse como hospedador intermediario. Su principal vía de transmisión es la vertical (de madre a hijo). La vaca infectada le transmite el parasito a su feto por vía transplacentaria en el 80 a 95% de los casos; si el feto no aborta nace una ternera clínicamente sana, pero “infectada de por vida” y perpetúa la enfermedad en el rodeo cuando es adulta. Sus huéspedes definitivos, hasta ahora identificados son el perro, caninos silvestres y el coyote (Canis latrans). Se infectan al consumir placenta, fetos abortados o carne cruda con quistes parasitarios, luego sus heces contaminan el pasto que comen las vacas. En la actualidad no hay tratamiento efectivo ni tampoco vacuna eficiente para su control. Es una enfermedad de distribución mundial.
Patogenia y Patología Reproductiva
En vacas adultas provoca abortos entre el tercer mes y el final de la gestación, siendo más frecuente entre el 5º y 6º mes. Las vacas seropositivas deben considerarse subfértiles, tienen mayor riesgo de abortar, con probabilidad de sufrir muertes embrionarias y en general su desempeño reproductivo indica que requieren mayor cantidad de servicios para lograr la preñez.
El aborto puede involucrar a pocas vacas o llegar hasta el 30% del rodeo. Los terneros infectados en útero pueden nacer muertos, o nacer con bajo peso o signos neurológicos. La principal vía de contagio en bovinos es la transplacentaria, es decir de madre al feto.
La Neosporosis en el tambo puede presentarse como una tormenta de abortos o también asociada con la infección simultánea de DVB (Virus Diarrea Viral Bovina) o la inmunosupresión ocasionada por ingestión prolongada de micotoxinas, todos ellos como desencadenantes del aborto en rodeos predisponentes.
Los trastornos reproductivos van desde la muerte temprana fetal, aborto en tercio medio de gestación hasta la muerte perinatal o neonatal. Las evidencias de mantenimiento de la infección a través de las generaciones hacen permanecer la infección en el rodeo reduciendo el valor de dichas hembras.
Diagnóstico
La presencia de abortos y los sistemas de producción de confinamiento requieren del diagnóstico de Neospora caninum. Pruebas serológicas inmunofluorescencia indirecta (IFI), el enzima inmuno ensayo (ELISA) y microaglutinación (MA) se utilizan para determinar anticuerpos en suero o fluido corporal en fetos bovinos
Prevención
Considerar el rol protagónico del perro en la difusión de la enfermedad dado que es el huésped definitivo de la Neospora caninum, es fundamental para evitar transmisión de los parásitos a las vacas. Por lo tanto, las estrategias de prevención estarían contemplando la ausencia de perros en el tambo, o impedir acceso de perros a fuentes de agua, pasturas, silos y galpones o acopio de alimentos balanceados. También es importante la recolección de los fetos abortados y membranas fetales para evitar fuentes de infección.
Otras medidas de manejo preventivo en los animales del rodeo
- Diagnóstico y posterior reposición de animales seropositivos a Neospora caninum.
- No mantener en el rodeo hijas de vacas seropositivas.
- Serología de Neospora caninum previo ingreso a todo animal ajeno al establecimiento.
- Diagnóstico de gestación seriado para detectar posibles pérdidas durante la gestación.
- Refugar vacas seropositivas a Neospora caninum.
- Identificar vacas abortadas, aislamiento, diagnóstico y refugo.
