Producir XXI, noviembre 2025

Intoxicaciones alimentarias: El riesgo invisible del verano

Lic. Josefina Marcenaro

Licenciada en Nutrición

jmarcenaro@hotmail.com

IG: @josefinamarcenaronutricion

El verano es sinónimo de vacaciones, encuentros al aire libre, picnics y comidas frescas. Sin embargo, también es la época en la que las intoxicaciones alimentarias aumentan significativamente. El calor crea el ambiente perfecto para que bacterias como Salmonella, Escherichia coli o Staphylococcus aureus se multipliquen rápidamente si no se toman recaudos.

¿Qué es una intoxicación alimentaria?

Es una enfermedad causada por consumir alimentos contaminados con microorganismos patógenos o sus toxinas. Puede manifestarse pocas horas después de la ingesta o incluso días más tarde, dependiendo del agente causante.

Los síntomas más comunes son:

  • Dolor abdominal e hinchazón
  • Náuseas y vómitos
  • Diarrea, a veces con sangre
  • Fiebre y malestar general
  • Deshidratación (más peligrosa en niños pequeños y adultos mayores)

Si bien la mayoría de los casos se resuelve en pocos días, en algunas personas puede tener consecuencias graves y requerir internación.

Alimentos más vulnerables en época de calor

  • Mayonesas y salsas caseras a base de huevo crudo.
  • Carnes poco cocidas (sobre todo pescado, pollo y carne picada).
  • Lácteos sin pasteurizar (leche cruda, quesos artesanales elaborados con leche no pasteurizada).
  • Productos lácteos pasteurizados mal conservados (que se dejan fuera de la heladera por más de 2 horas).
  • Ensaladas y preparaciones con crema que se exponen por horas en la mesa.

 

El denominador común es la falta de control de temperatura: la “zona de peligro” para la multiplicación bacteriana está entre 5 °C y 60 °C.

 

Consejos prácticos para prevenir intoxicaciones en verano

  1. Respetar la cadena de frío: al hacer las compras, dejar los alimentos refrigerados para el final y transportarlos en conservadoras o bolsas térmicas.
  2. No dejar alimentos a temperatura ambiente por más de 2 horas (y si la temperatura supera los 30 °C, reducir ese tiempo a 1 hora).
  3. Preferir alimentos seguros para picnics y viandas: frutas enteras, frutos secos, panes integrales, galletas caseras, vegetales crudos lavados y guardados en recipientes herméticos.
  4. Hidratación segura: siempre agua potable o mineral. El hielo también debe prepararse con agua segura.
  5. Revisar sobras: si dudamos de cómo se conservaron, lo mejor es descartarlas. “Más vale prevenir que curar”.

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