Producir XXI, febrero 2026

Frutas y verduras: colores, sabores y beneficios

Lic. Josefina Marcenaro

Licenciada en Nutrición

jmarcenaro@hotmail.com

IG: @josefinamarcenaronutricion

El consumo de alimentos de temporada no es solo una elección económica y de sabor superior, sino una estrategia inteligente para optimizar nuestra salud.

En lo que nos queda de verano es importante resaltar que no sólo nos regala días más largos y más sol, también nos ofrece una paleta vibrante de frutas y verduras que son un verdadero tesoro nutricional.

 

Durante la estación más cálida del año, nuestro cuerpo tiene necesidades específicas, principalmente una mayor hidratación y una protección reforzada contra el estrés oxidativo. Y es precisamente aquí donde la naturaleza nos da la respuesta: las frutas y verduras están genéticamente diseñadas para cumplir con esta misión.

 

El Arcoíris de la Salud: Nutrientes por Color

El secreto para una dieta completa y protectora se encuentra en la variedad de colores. Cada pigmento (o fitoquímico) es un poderoso compuesto con beneficios únicos para el organismo. Te invito a llenar tu plato con todos estos tonos:

La Hidratación es la Estrella

Una de las principales ventajas de los productos estacionales es su altísimo contenido de agua, que oscila entre el 80% y el 90%. En días de calor intenso, consumir estos alimentos es una forma deliciosa y eficiente de complementar nuestra ingesta de líquidos, ayudando a:

  • Regular la temperatura corporal.
  • Mantener el buen funcionamiento del metabolismo.
  • Favorecer la eliminación de toxinas gracias a su efecto diurético.

 

Frutas como la sandía y el melón son campeonas en hidratación, mientras que verduras como el pepino y el tomate son la base ideal para ensaladas refrescantes.

 

Más Fibra, Más Saciedad

Los vegetales de verano, especialmente cuando se consumen enteros, son una fuente excelente de fibra. Esto es fundamental porque ayuda a:

  • Mejorar la salud digestiva: Favorece el tránsito intestinal y previene el estreñimiento.
  • Controlar el peso: La fibra aumenta la sensación de saciedad, lo que ayuda a moderar la ingesta calórica total.
  • Equilibrar los niveles de azúcar y colesterol en la sangre.

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