Producir XXI, octubre 2022

Alternativa biológica y ecológica para atenuar una posible “niña” y contribuir a un manejo sustentable

Ing. Jorge Noutary Asesor privado

jorgrnoutary@hotmail.com

Utilizar correctamente tecnologías biológicas, permite obtener producciones con mayor rentabilidad, mantener sustentable el sistema productivo y contribuir al cuidado del ambiente.

En una nueva campaña primavero-estival en la que algunos pronostican, por tercer año consecutivo, el fenómeno “Niña”, y otros, como el Ing. Eduardo Sierra en su nota de esta misma edición de Producir XXI, son menos pesimistas, de todas formas, habrá que echar mano a toda la tecnología disponible.

Adquiere mucha relevancia el tratamiento de semilla con fertilizante biológico que contiene bacterias promotoras del crecimiento, macro y micronutrientes, hormonas vegetales y Endomicorrizas arbusculares que, en simbiosis con la planta, logran una mayor exploración de las raíces en el perfil.

Las hifas de estos hongos que penetran en lugares en que las raíces no lo hacen adquieren entonces gran relevancia. Este fenómeno permite aumentar considerablemente la masa de suelo explorada y aumenta el acceso al agua. Asimismo, logra la absorción de una mayor cantidad y diversidad de nutrientes. Estos nutrientes además quedarán disponibles en el suelo para el próximo cultivo.

Esta tecnología, además, permite bajar entre un 40 á 50% la utilización de fertilizantes fosforados sintéticos ya que las Endomicorrizas poseen la capacidad de solubilizar fósforo presente en el suelo, pero no disponible y además aumentan la eficiencia en el aprovechamiento del fósforo disponible.

   A modo de ejemplo, podemos ver en el cultivo de trigo que muestra la foto que acompaña el título de la nota. Muestra la diferencia notable en la cantidad y longitud de raíces en trigo, como también la tierra adherida en las mismas por el efecto de la secreción de sustancias producidas por los microorganismos (fundamentalmente glomalina, formadora de materia orgánica), que como resultado final contribuirán al mejoramiento de la estructura del suelo. Las plantas de la derecha son con 50 kg de DAP y uso del producto biológico Fosfoactiv en tratamiento de semillas. Las de la izquierda son con 100 kg de DAP y sin biológico.

Si se tiene en cuenta que los cultivos de verano como sorgo y maíz requieren mayor cantidad de agua disponible en el perfil, vale destacar que esta Tecnología Biológica contribuye en gran medida al logro de un buen cultivo, tanto por la mejor provisión de agua como también por una mayor y equilibrada fuente de acceso a nutrientes como resultado de la gran masa radicular que explora un alto porcentaje del perfil.  En el caso del cultivo de maíz es notable la persistencia del Stain Green y de las raíces fúlcreas o de sostén.

La utilización de esta tecnología, partiendo del tratamiento de las semillas con el Fertilizante Biológico, se complementa y mejora sustancialmente con aplicaciones foliares de productos a base de Hormonas vegetales, macro y micronutrientes y factores de crecimiento en distintos estados del cultivo en postemergencia, mejorando la capacidad de fotosíntesis, aumentando la tolerancia a enfermedades, prolongando el ciclo vegetativo con lo que se logra mejor y mayor productividad por aumento del peso de semillas, contenido proteico y buena sanidad.