Producir XXI, septiembre 2025
“Si la agroindustria afloja, perdemos todos”
El gráfico de nuestra tapa de este mes muestra el origen de las exportaciones agroindustriales del 1er semestre 2025 según FADA y de lo mismo habla la nota 1, afirmando que 6 de cada 10 dólares exportados fueron aportados por las cadenas agroindustriales. La afirmación «Si la agroindustria afloja, perdemos todos» resalta la importancia crucial que tiene el sector agroindustrial en nuestra economía y sociedad. Las agroindustrias son fundamentales para la producción de alimentos y otros productos derivados del campo, y su impacto se extiende más allá de la mera producción de bienes.
- Importancia económica: las agroindustrias generan empleo y riqueza en áreas rurales y urbanas, contribuyendo significativamente al PIB de un país. Además, son una fuente importante de divisas a través de las exportaciones de productos agrícolas y alimenticios. La estabilidad y crecimiento de este sector son vitales para la economía nacional.
- Seguridad alimentaria: la producción agroindustrial es esencial para garantizar la seguridad alimentaria de la población. Sin una industria agrícola fuerte, la disponibilidad y accesibilidad de alimentos nutritivos y de calidad se verían gravemente afectadas, lo que podría llevar a problemas de salud pública y desnutrición.
- No son sólo alimentos: se incluyen también entre las agroindustrias no alimentarias, como toda la cadena del algodón, desde el cultivo hasta las tejedurías y confecciones, pasando por las desmotadoras, transportes y mucho más. Otro ejemplo, la cadena de la madera y los aglomerados, desde los montes, pasando por aserraderos, ebanistería, hasta casas terminadas y amobladas. Son sólo dos ejemplos
- Desarrollo rural: las agroindustrias también juegan un papel crucial en el desarrollo rural. Al generar empleo y oportunidades de ingresos y desarrollo de cultura del trabajo en áreas rurales, contribuyen a reducir la pobreza y mejorar la calidad de vida de los habitantes de estas zonas. Además, fomentan la inversión en infraestructura y servicios en estas áreas, lo que a su vez promueve un desarrollo más equilibrado y sostenible.
- Innovación y sostenibilidad: la agroindustria moderna se enfoca cada vez más en la innovación y la sostenibilidad. A través del uso de tecnologías avanzadas y prácticas agrícolas sostenibles, se busca aumentar la eficiencia productiva, reducir el impacto ambiental y mejorar la calidad de los productos. Esto no solo beneficia a los consumidores, sino que también contribuye a la conservación de los recursos naturales para las generaciones futuras.
Por todo esto, pensar en el futuro implica cuidar y fortalecer las agroindustrias. Invertir en tecnología, mejorar la logística, garantizar reglas claras y fomentar la sostenibilidad ambiental no son solo decisiones empresariales, sino compromisos colectivos. Porque cuando las agroindustrias prosperan, se genera abundancia, empleo, divisas y bienestar. Pero cuando se frenan, el país entero pierde el pulso.
En definitiva, la frase es clara y contundente: si la agroindustria afloja, perdemos todos. Perdemos alimentos y mucho más, perdemos oportunidades, perdemos futuro. Por eso, sostenerla no es un desafío exclusivo del productor o del industrial: es una causa común que compromete a toda la sociedad.
Hasta la próxima…y votemos bien.
Ing. Luis Marcenaro
Director de Producir XXI
