Producir XXI, octubre 2025
La palabra ERA se refiere a un extenso período de tiempo con cambios relevantes que marcan tendencia. Esto es lo que indican los cambios estructurales que se están gestando en la demanda internacional y que han generado un nivel de crecimiento que supera ampliamente la capacidad de la demanda de abastecerla y, en consecuencia, los precios no dejan de subir.
Los pilares del fantástico crecimiento de la demanda internacional son, centralmente, dos:
Este cambio, con gran impacto en países desarrollados que había estado bajo la sombra del veganismo y que pugnaba por reducir el consumo de carne para “salvar al mundo de desastres climáticos provocados por las vacas” y que acompañaba el desarrollo de comidas en base a multiprocesados vegetales, ahora está comprendiendo que se trataba de un relato bien armado por algunos intereses y está volviendo a la realidad.
Un ejemplo del cambio es el valor de la empresa Beyond Meat, creadora de la primera hamburguesa hecha en base a plantas, cuya acción en el mercado NASDAC de NY (EE.UU) valía en el 2019 más de 200 U$S y que A LA FECHA DE LA NOTA (23/9/2025) cotiza a 2,84 y se ha presentado a Concurso de Acreedores.
Como se mencionó, el precio internacional de la carne vacuna no deja de subir, luego de subas uy bajas generadas por eventos mundiales que impactaron en el negocio global como la aparición de la fiebre porcina africana en China y SEA en 1998, el COVID en 2020 y la invasión de Rusia a Ucrania en el 2022. Desde hace 16 meses que no para de subir a un ritmo acelerado.
En nuestro país, aun cuando nuestras exportaciones apenas participan del 30% de la oferta total, el impacto positivo del mercado mundial, el mayor ordenamiento y previsibilidad de las políticas públicas, han devuelto entusiasmo a la actividad, fundamentalmente en el sector de la producción.
Sin embargo y pese al escenario descripto las faenas continúan en niveles por encima de los niveles de equilibrio por falta de liquidez financiera, que impide acceder a una herramienta imprescindible para iniciar un nuevo ciclo de retención o recuperación de stoks que requiere incrementar el capital de trabajo por un período de 2 a 3 años como mínimo. Tarde o temprano esto ocurrirá, cuando el crédito este disponible en adecuadas condiciones de plazo y tasas compatibles con la actividad.
Cuando ello ocurra, la oferta caerá de manera significativa, en tanto la demanda internacional continuará en línea y peleará palmo a palmo cada kg disponible con un mercado interno que se va recuperando gradualmente generando precios muy firmes, como mínimo para los próximos 2 a 3 años.
