En nuestro país, aun cuando nuestras exportaciones apenas participan del 30% de la oferta total, el impacto positivo del mercado mundial, el mayor ordenamiento y previsibilidad de las políticas públicas, han devuelto entusiasmo a la actividad, fundamentalmente en el sector de la producción.
Sin embargo y pese al escenario descripto las faenas continúan en niveles por encima de los niveles de equilibrio por falta de liquidez financiera, que impide acceder a una herramienta imprescindible para iniciar un nuevo ciclo de retención o recuperación de stoks que requiere incrementar el capital de trabajo por un período de 2 a 3 años como mínimo. Tarde o temprano esto ocurrirá, cuando el crédito este disponible en adecuadas condiciones de plazo y tasas compatibles con la actividad.
Cuando ello ocurra, la oferta caerá de manera significativa, en tanto la demanda internacional continuará en línea y peleará palmo a palmo cada kg disponible con un mercado interno que se va recuperando gradualmente generando precios muy firmes, como mínimo para los próximos 2 a 3 años.