No es un boom de precios, es una nueva era de la ganadería bovina

Se está ampliando la brecha entre diferentes eslabones de la cadena de ganados y carne bovina entre aquellos que consideran el actual escenario como sólo un boom de precios y otros que pensamos que son cambios estructurales que vinieron para quedarse.
No es boom de precios, es cambio profundo
Algunos creen que es sólo precio que no necesariamente es acompañado por rentabilidad y menos aun con equidad para actores de la cadena ubicados en diferentes eslabones. Otros pensamos que lo que estamos viviendo es un proceso estructural que nada tiene que ver con un boom de precios y que está basado en cambios estructurales de fondo que requiere un análisis profundo y bien fundamentado para dejar de debatir y poner manos a la obra. Losfundamentos nos estarían indicando periodos largos y cambios profundos en todos y cada uno de los aspectos de la producción, el procesamiento y la comercialización.
A continuación, me permito delinear algunos conceptos que interpreto, llegaron para quedarse:
- Crecimiento exponencial de la demanda mundial por carne vacuna, que no solamente crece en volumen, sino que también lo hace en demandas por calidad diferenciada al momento de su consumo, en la que el nivel de marmóreo más alto agrega valor.
- Hay mucho por construir para descomoditizar a productos que, por sus características y valor percibidas al momento de su consumo, merecen y están maduros para mejorar sus precios y valorización.
- Nuestro ganado posee muy buen potencial para generar marmoleado, la noticia no tan buena es que no lo estamos aprovechando al no utilizar la tecnología desarrollada y disponible que usan los países que hoy lideran los mercados premium.
- Ciclo de retención en el mundo, este año y como resultado de limitantes en número de cabezas disponibles a faena, ha comenzado, en los principales países productores un ciclo de retención que pocas veces se ha visto en la magnitud y sincronicidad que esta limitando significativamente la oferta disponible.
- Estos procesos de retención suelen generar un incremento en el peso de los animales enviados a faena para mitigar la caída de la cantidad de cabezas enviadas a faena , en tanto se retienen más hembras para generar mayor cantidad de terneros a futuro, cuyo proceso es muy largo, no menores a 5 años.
- El incremento de pesos a faena en el corto plazo ha alargado los periodos de engorde en corrales, agregando más grasa externa y afectando en algunos casos el rinde de cortes terminados para comercializarlos. En el mediano y largo plazo, se iran realizando los ajustes en procesos de selección genética, cruzamientos y mejoras en los procesos de cría, recría y engorde que permitan que el mayor peso se genere sin afectar su rinde carnicero o afecte la calidad de determinados cortes, como seria en nuestro caso, el asado o el vacío.
- Mientras el proceso de retención transcurre subsisten las tensiones derivadas de demanda insatisfecha por oferta insuficiente y precios al alza, generando oportunidades para la búsqueda de agregado de valor por el volumen escaso y para otras carnes que puedan compensar el faltante, como es el caso del cerdo que finalmente encontró el diferencial de precios que le permitirá crecer a mayor ritmo del que venía teniendo en los últimos anos.
- Hay una ventana de oportunidad con la importación de carne, mayoritariamente magra para utilización en la elaboración de hamburguesas y chacinados, y algo (hasta ahora no más del 15%) para venta como cortes en góndolas. Hasta este año en un volumen equivalente a 1 kg/habitante/año, pero que crecerá en el futuro, permitiendo mitigar el faltante y generará una ecuación positiva reemplazando carne exportada a mayor valor que las importadas.
- En el proceso, los desafíos son enormes y nadie puede garantizar el éxito absoluto, en tanto subsisten los riesgos derivados de políticas internas intervencionistas (prohibir/limitar exportaciones, precios máximos u otras medidas igualmente nefastas) y no se avance en materia de informalidad sanitaria, previsional e impositiva, un cáncer que ha limitado, sistemáticamente inversiones y mayores desarrollos especialmente en las etapas de procesamiento y comercialización.
- Cambios significativos en el hábito de compra de las nuevas generaciones impulsados por la digitalización y el delivery. Están modificando las estructuras tradicionales del negocio de la carne vacuna en la que matarifes distribuidores, trabajando a fazón y carnicerías tradicionales que despostan medias reses, están extremadamente complicadas a la hora de dar respuestas a los cambios.
- La desaparición virtual de la Organización Mundial de Comercio, como ente moderador de medidas proteccionistas o paraarancelarias, ha dejado al mundo comercial sin amparo y en manos de decisiones políticas de cada país importador intempestivas que afectan el normal desarrollo que necesita de previsibilidad en el largo plazo.
- La extremadamente importante tarea publico-privada o viceversa, de abrir mercados, generar sistemas de importación y control de cumplimiento para dar respuestas adecuadas a los nuevos requisitos y generar nuevos acuerdos multi o bilaterales que nos faciliten accesos más competitivos, con reducción de aranceles o cuotas que mitigue el alto costo de accesos, entre otros.
Es una nueva ERA, no tengo duda de ella y es a nivel global
No es sólo en Argentina, es en el mundo, y nos esperan otros desafíos y grandes oportunidades.
La ganadería del pasado, con vacas ramoneando lo que encuentran para sobrevivir, pero incapacitadas de reproducir, sin recrías o escasas y/o encerrando animales a edades muy prematuras para generar reses inferiores a los 200 kg a mi juicio ha terminado y como los cambios generan diversos problemas a quienes les cuesta o no pueden cambiar o validar, los debates y discusiones están presentes mientras dure el mismo.
Es inevitable que esto ocurra y cuanto antes comprendamos hacia adonde va el negocio, antes comenzaremos a mejorar nuestro futuro y resiliencia
En la actividad de faena se ha visto una mayor participación en manos de empresas con habilitación de exportaciones que ya supera el 50%.
Si bien no ha habido grandes anuncios se espera un movimiento hacia la concentración de frigoríficos en menos operadores, algo que en nuestro país hasta ahora no había ocurrido.
Cambios inevitables que me impulsan a insistir que no estamos viviendo solo un boom de precios sino un cambio estructural que he dado en llamar “Una nueva era de la ganadería” que llevará tiempo y esfuerzo, pero que, al final del camino, nos pondría nuevamente en el liderazgo en calidad de la oferta
- Lic. Víctor Tonelli
- Productor y Consultor ganadero
- victor@victortonelli.com.ar
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