Producir XXI, febrero 2023

Llegan las lluvias, y con ellas… ¡¡puede aparecer el empaste!!

Ing. Agr. Adrian De Benedetto

+54 9 11 4184 4600

adriandebenedetto@gmail.com

Luego de la seca, con la llegada de las lluvias, las alfalfas rebrotan muy enérgicas y el empaste puede ser un problema más. Recomendaciones prácticas para enfrentarlo. Hay que estar atentos y tomar medidas de precaución.

Con el ojo puesto en el manejo de las leguminosas

Hay especies con mayor tendencia a provocar timpanismo o “empaste” que otras, ocupando en primer lugar las alfalfas, siguiendo luego por los tréboles tanto rojo como blanco.

Otro punto a tener en cuenta es el estado fenológico en que son consumidas estas plantas. En etapas tempranas tienen una mayor relación hoja/tallo y un mayor contenido de agua, carbohidratos y proteína soluble, haciendo de esto un combo perfecto para que se desencadene esta enfermedad.

Si “chuzeamos” animales hay que revisar, algo se está manejando mal

El animal muere, por asfixia como consecuencia de una acumulación progresiva de gases, básicamente CO2 y metano, que se produce en el retículo y en el rumen. En situaciones normales el animal, elimina estos gases a través del eructo. Pero cuando los animales ingieren este tipo de forraje, además de hidratos de carbono y proteínas solubles entre otros, contiene un compuesto denominado “saponina”. Las saponinas hacen que las burbujas producidas durante la normal fermentación ruminal, sean más estables que lo normal y no se rompen con facilidad, dificultando la normal eliminación a través de eructo.

Esta acumulación de gases en el rumen, es la “hinchazón abdominal” que observamos exteriormente y en el campo decimos que los animales están “hinchados o empastadas”. A medida que se acumulan gases (Ver Figura N° 1), en forma simultánea, se ejerce presión sobre el diafragma, este musculo a su vez la traslada a los pulmones, disminuyendo su capacidad respiratoria. Como consecuencia de esto, el animal termina muriendo por asfixia. Para evitar este desenlace mortal se realiza una punción en el flanco izquierdo del animal empastado, (Ver Figura N° 2).

Mejor prevenir que curar

Algunas medidas de manejo que nos ayudaran en el control de este problema:

  1. Manejo de la carga: evitar trabajar con baja carga, esto favorece el denominado despunte de la parcela, donde los animales elijen los brotes, con la consecuente mayor ingesta de “saponinas”, dado que allí se encuentran en mayor concentración. Se favorece, además un mayor consumo de hojas en detrimento del consumo de tallos, esto último ayudaría en el control de esta enfermedad.
  2. Control del consumo: evitar el ingreso de animales hambreados a la parcela. Es conveniente suministrar suplementos o concentrados previo al ingreso al lote. De esta manera la ingesta del forraje relativamente peligroso se realizará en forma paulatina.
  3. Uso de aditivos específicos para el empaste: son agentes, que evitan directamente la formación de espuma y además favorecen la activación de los lípidos antiespumantes a través de la humectación de la superficie de los fragmentos de los forrajes en digestión, y la suspensión o emulsificación en el fluido ruminal de los lípidos vegetales. La administración de estos productos puede hacerse de distintas maneras, pero las más prácticas son incorporando el entiempaste al agua de bebida o mezclándolo con el concentrado con que se suplementa. Este último es un método efectivo y muy confiable, ya que, se puede usar en la suplementación que se administra diariamente en la sala de ordeñe, como lo que se pueda dar en el mixer.