Esta es una variable central para una correcta fermentación. El objetivo debe ubicarse en torno al 35% de MS, alcanzando un adecuado equilibrio entre compactación, exclusión de oxígeno y disponibilidad de sustratos fermentables. Es clave definir con precisión el momento de picado, ya que trabajar fuera de ese rango compromete la calidad del silaje. Atención: hojas secas no siempre indican alta MS; gran parte de la humedad se concentra en tallo y espiga: Una evaluación apresurada puede llevar a decisiones equivocadas.
Altura de corte
Aumentar la altura de corte es una herramienta eficaz para manejar la Materia Seca y mejorar la calidad del silaje. Al excluir la base del tallo, más lignificada y de menor digestibilidad, se obtiene un forraje con mejor calidad de fibra y mayor concentración energética. Por ejemplo, pasar de 20 cm a 35 cm, implica una reducción de rendimiento cercana al 8–9%, pero se resigna principalmente la fracción de menor valor nutritivo y mayor carga microbiana indeseable.
La inoculación es clave también en silajes de maíz o sorgo
Para lograr una correcta fermentación láctica es recomendable la utilización de inoculantes con una combinación de bacterias homofermentativas y heterofermentativas, con tasas de inoculación mayores a 150.000 UFC/g de silo (Unidades Formadores de Colonia por gramo de silo). La acción de bacterias lácticas genera una alta concentración de ácido láctico, estabilizándolo rápidamente. Por otro lado, las heterofermentativas como Lactobacillus buchneri y Propionibacterium acidipropionici, brindan más estabilidad al momento de apertura del ensilado. La rápida fermentación logra silajes más higiénicos y estables.
Si además cuentan con complejo enzimático, mejoran la digestibilidad de los forrajes con contenido más fibroso.
Otros aspectos clave
La extensión de esta nota no permite ampliar otros aspectos como procesamiento de granos (defender el aporte energético del almidón y no desperdiciarlos en la bosta); compactación (rápida eliminación del oxígeno) y tamaño de picado (partículas más chicas favorecen la compactación). Todos estos aspectos son fundamentales y requieren que el productor recurra a un adecuado asesoramiento técnico. El costo del asesor se paga solo con los resultados.