El desafío de analizar una empresa tambera

Poder llegar a conocer los motivos del resultado económico de una empresa es un camino que requiere un trabajo exhaustivo, pero que trae grandes beneficios. La frase que sintetiza toda la labor de analizar el desempeño económico de un tambo: “¿por qué me fue como me fue..?.”

Cuando se lleva a cabo el proceso del cálculo de resultados físicos y económicos de la empresa en este caso tambera, el primer paso es la recolección de datos. tarea que tiene todos sus vericuetos y amerita en sí todo un artículo referido a esto. El segundo paso es chequear, depurar y procesar todos esos datos para convertirlos en información entendible, otro capítulo aparte para examinar.

Y el tercer paso es el de analizar los resultados obtenidos, y tratar de poder llegar a conocer los principales factores que han influido para llegar a esos resultados. Esta tercera etapa es la que posiblemente presente el mayor desafío, por varios motivos. 

Por un lado, porque el sistema del tambo es de mayor complejidad con respecto a la agricultura y la ganadería de carne debido a la cantidad de factores intervinientes. Por otra parte no hay que olvidar el efecto de “inercia” que puede hacer que lo ocurrido en ejercicios anteriores, por ejemplo referido a la reproducción, a la evolución del pasivo, etc., se sigan haciendo sentir en el período a analizar, aun cuando alguien pueda suponer que ya pertenecen al pasado.

El famoso y ansiado “tablero de control”

De modo que de todo el análisis podría obtenerse un tablero de control, algo tan mencionado pero que todavía no llega a ponerse en práctica en muchas empresas quizás por varios factores confluyentes. Ese tablero en el cual habrá una franja de factores en la parte verde, otros en la amarilla y otros en la roja, porque las tres franjas, en mayor o menor medida, siempre están presentes.

 Quizás la complejidad que se agrega para llegar a esta situación es conocer cuáles sean los umbrales respectivos de los diferentes parámetros, como para poder asignarlos a una de las tres franjas o luces del semáforo. Porque en la parte física las cosas son más simples: por ejemplo, se puede suponer que el umbral mínimo para la relación VO/VT debería ser del 80%, y a partir de allí, son buenas noticias. O que la mortandad en guachera no debería superar el 5% para determinada empresa.

Pero cuando se trata de los parámetros económicos, las cosas no son tan claras.

¿Cuál debería ser el umbral respectivo del resultado por producción para ubicarlo en la franja verde, amarilla o roja en ESE ejercicio?? Porque no olvidemos que cada ejercicio tiene sus características propias y no se puede generalizar un mismo umbral independientemente del período considerado.

Como esa, pueden surgir tantas otras preguntas en este campo, el económico. ¿Cuál debería ser el umbral de costo/litro de leche, para ubicarlo en la franja respectiva? ¿Y el margen bruto por litro de leche? Acá se agrega otro factor, el sistema de producción: desde un tambo pastoril hasta otro encerrado, pasando por todos los matices. Sin olvidar que puede tratarse, además, de un tambo pastoril, pero con una recría encerrada, por sólo mencionar una de las posibles combinaciones en el sistema de producción.

En lo patrimonial

Yendo al patrimonial: ¿cuáles deberían ser los respetivos umbrales para cuando se calcula el pasivo en liquidaciones equivalentes de leche, para saber en qué franja ubicarlo?

 ¿Cuál debería ser el nivel de retiros de los socios para no afectar el desenvolvimiento de la empresa?  Y referido a los retiros del ejercicio cerrado: ¿el monto de retiros llevados a caboen dicho ejercicio debería ubicarse en la franja verde, en la amarilla o ya en la roja?

 Son preguntas, incógnitas que es preciso “despejar”, para llegar a conocer los valores de los respectivos umbrales.

Pero…¿y entonces?

 Porque a esta altura, podría parecer que se trata de algo así como “misión imposible” poder llegar a construir este semáforo en forma correcta, sin errores, que pueden luego pagarse caro a futuro…

 En realidad, no es imposible, pero se requieren varias condiciones para poder arribar a un análisis correcto, que nos lleve a un semáforo confiable:

✓ Definir los umbrales que se tomarán para cada parámetro, de modo de poder ubicarlo en la franja correspondiente del semáforo.

✓ Ser todo lo objetivo posible, como para no subestimar los factores que puedan haber influido en los resultados. Y si hay que reconocer errores cometidos, es el momento justo para hacerlo cuando llega la hora del análisis. ¿Valió la pena pasar al tercer ordeñe? ¿Fue acertado tomar más deuda para costear esas inversiones? ¿Habría que haber reducido los gastos de Estructura, y en cuánto? ¿Fue acertado agrandar el tambo? De los errores se aprende, y suman experiencia. Aunque signifique blanquearlo delante del resto de los socios. El que hace, se equivoca. 

✓ Ser exhaustivo en el análisis, y si hay que tomar referencias de otros ejercicios y/o de otras empresas (que tengan datos confiables, por supuesto) en ese ejercicio, puede ser de gran ayuda.

✓ Que sean varios los que intervienen en el análisis y no quede reducido a un análisis individual. Toda la experiencia que otros puedan aportar es sumamente valiosa, y tomar nota de todo lo que se debata y converse. Luego habrá tiempo para releerlo y “rumiarlo” como corresponde para sacar buenas conclusiones. Hasta con la posibilidad entonces de volver a charlarlo con el equipo, quizás ya para presentarles el bendito semáforo…

Presente…y pasado también

Un gran logro es haber podido a conocer cómo está la empresa hoy, en el tiempo presente. Cómo están tanto sus indicadores productivos, reproductivos como así también los económicos.

Pero eso no es todo, y en muchos casos no alcanza con esa información sino que hace falta contar con información adicional. Y eso supone remontarse al pasado, a ejercicios anteriores, porque todo lo que ha venido ocurriendo es un continuo, en el cual mucho de lo que está ocurriendo en el presente tiene gran parte de su explicación en lo que ya ha ocurrido en el pasado.

   Puede parecer una tarea tediosa esto de remontarse al pasado, sondear información que a veces no es fácil recopilar, pero vale la pena el esfuerzo de hacerlo, para poder llegar a tener un panorama completo de la empresa.

Puede ser muy útil tomar contacto con otras empresas, para poder llegar a conocer cuáles han sido los desaciertos en cada caso, de modo de contar con la experiencia llevada a cabo por otros.

 El gran beneficio de remontarse al pasado es que podemos detectar los aciertos, pero especialmente los errores cometidos, y cuánto tiempo y de qué forma de han podido remontar sus consecuencias. Pero además poder medir las consecuencias, tanto en el monto que han tenido finalmente, como en el tiempo que ha llevado poder remontarlas. 


Ing. Agr. Félix Fares
felixfares57@yahoo.com.ar

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