Hijo menor de Antonino Mastellone y Teresa Aiello, era el último de los hermanos que quedaba con vida. Era apodado de forma cariñosa como “el último lechero” y aún asistía de forma diaria a trabajar a la fábrica.
Una vez finalizado el velatorio, el cortejo realizó un “paso simbólico” por las instalaciones de la empresa para que los trabajadores pudieran despedirlo con todo el cariño que José supo ganarse siempre por su calidad de persona. Fue un trabajador incansable y así condujo durante toda su vida la planta de Gral Rodríguez.
El personal de la planta le reconoció siempre su hombría de bien y su incansable apoyo a todos los integrantes de los diferentes equipos de trabajo. Sin ninguna duda fue José una gran persona, muy querido por empleados, amigos y familia.
El fallecimiento del empresario provocó numerosos saludos, mensajes de cariño y condolencias. Los accionistas de Mastellone Hermanos S.A. despidieron “con profundo pesar” a José Mastellone, a quien definieron como un “pilar fundamental para el desarrollo de la empresa”.