Producir XXI, diciembre 2025
Una ventana global para la ganadería argentina: oportunidad, desafíos y responsabilidad compartida
Las perspectivas de la ganadería de carne son claramente muy positivas. De tranqueras hacia adentro debemos seguir creciendo en eficiencia y como cadena de ganados y carne aún quedan deberes para hacer.
Los mercados internacionales: oportunidad inédita
En un mundo que demanda proteínas de calidad, nuestro país cuenta con atributos –sanidad, genética, experiencias acumuladas– que lo posicionan favorablemente a pesar de algunas tareas pendientes. Pero aprovechar esta coyuntura no es automático: exige una intensa articulación entre los actores de la cadena y un Estado que acompañe con políticas claras y previsibles.
El contexto global es auspicioso a pesar de algunas luces amarillas que se encienden. China sigue siendo un destino clave para nuestra carne, aunque hay signos de alerta por la salvaguarda que examinan sus autoridades y sobre la que tendremos definiciones antes de fin de año Al mismo tiempo, el acceso a la Unión Europea plantea nuevos desafíos con motivo de la normativa de productos libres de deforestación.
Por otro lado, tenemos dos negociaciones en marcha que podría representar una importante mejora de acceso a mercados. Primero el ya histórico acuerdo Unión Europea Mercosur y luego las recientes negociaciones para ampliar el acceso preferencial al mercado de los Estados Unidos.
Una gran oportunidad argentina
Esa oportunidad pasa por poder capturar en cada mercado el mayor valor de sus productos y crecer, sobre todo, en los mercados de alto valor que es lo que puede permitir un crecimiento sostenido y sustentable de nuestra ganadería. Para lograrlo es fundamental que además de lograr nuevos accesos a mercados con acuerdos sanitarios podamos poner foco y trabajar en mejorar las condiciones de acceso en los destinos que ya estamos abasteciendo. Es más importante y tiene un impacto más rápido las mejoras comerciales que la apertura de nuevos destinos. Por otro lado es clave una mirada desde el estado entendiendo que no podemos entrar y salir del mundo constantemente como nos ha sucedido además de calidad debemos ser proveedores confiables y consistentes en el tiempo.
El sector del engorde a corral
Es un sector ya consolidado como el principal proveedor de carne de calidad tanto para el mercado doméstico como para la exportación y tendrá un rol fundamental dadas las características que buscan los importadore en la carne de calidad asociadas a marmoleo y por ende a sabor, terneza y jugosidad. La industria nos señala que la demanda pasa en todos los destinos por carne terminada a corral con días de encierre suficientes para asegurar esa terminación.
El mercado interno
Puertas adentro tenemos desafíos no menores que tienen que alinearse para que podamos como cadena ser competitivos. Los mercados a los que debemos abastecer tienen otros oferentes y muchas veces con ventajas comparativas. En ese aspecto tenemos desafíos tranqueras adentro que pasan por ser aún más eficientes de lo que somos, yendo cada vez más a la sintonía fina en nutrición sanidad y manejo donde creo que además tenemos el desafío inmediato de la automatización y análisis de una gran cantidad de información que se genera en las producciones intensivas. Por otro lado, es claro que la competitividad pasa también por adecuar y ajustar la carga impositiva donde no sólo tiene un rol el estado nacional sino fundamentalmente provincias y municipios con impuestos y tasas que es increíble que aún existan.
Una estrategia nacional como cadena
La oportunidad internacional para la ganadería argentina es real y potente. Pero para capturarla, no basta con buena voluntad: se necesita una estrategia nacional donde la cadena trabaje unida y el Estado actúe como garante y facilitador. La Argentina tiene potencial para producir mucho más sin aumentar el rodeo, a través de mejoras de eficiencia, valor agregado (60% de nuestro maíz se exporta como tal) y mejores canales comerciales además de nuestro potente consumo interno.
Solo si todos los eslabones —cabañas, criadores, engordadores, consignatarios, frigoríficos y exportadores— convergen en una visión común, podremos sostener un crecimiento genuino. El desafío es grande, pero la ventana no estará abierta para siempre. ¡Es ahora!
