Producir XXI, noviembre 2025

Ganadería vacuna, ¿qué podemos esperar para el 2026?

Lic. Víctor Tonelli

Productor y

Consultor ganadero

victor@victortonelli.com.ar 

+54 9 11 4176-1655

El escenario futuro prevé que se mantengan el crecimiento de la demanda y de precios internacionales muy buenos lo que me motivó a definir lo como una nueva era de la ganadería.

La oferta

Finalizado Octubre, todo indica que terminaremos el año con un volumen de faena de 13,5 millones completando una tasa de extracción del stock de los últimos 3 años del 27%, cuando el promedio del 2007 al 2022 promediaba el 24,5%. Esto implica un nivel de faena del 10% de la tasa de equilibrio que, se reflejó en la caída del stock vacunado en otoño mostraba una caída de 2,4 millones en 2 años entre 2025 y 2023. Es muy probable que cuando se conozcan los datos de la próxima vacunación de otoño muestre una caída adicional cercana a 1 millón de cabezas más finalizando en valores cercanos a 50,5 millones de cabezas, un stock bajo frente a un promedio de décadas que promedio los 54 millones de cabezas.

Las razones de esta caída fueron explicadas en numerosas oportunidades poniendo énfasis en el impacto de la sequía que forzó la salida de animales a faena, por encima de la vocación de los ganaderos. Este año, se esperaba que con el incentivo de excelentes precios comenzaría el período de retención, pero fue impedido por la fuerte iliquidez que alejó a los productores de la posibilidad de contar con créditos bancarios en tasas y condiciones compatibles con la actividad.

Los recientes resultados de las elecciones de medio término, la posibilidad que el Gobierno pueda avanzar en las reformas fiscales, laborales y previsionales y el apoyo de EE. UU. cambió el clima de volatilidad y riego país lo que permite predecir un regreso a la disponibilidad de crédito útil, lo que llevará a iniciar el demorado proceso de retención y recuperación de stocks. En esa línea se espera que la oferta para el próximo año pueda caer entre 6 y 8 % en número de cabezas a faena, que podría caer a 12,4 millones de cabezas. En parte por una mayor retención de vaquillonas para incrementar el rodeo de vientres y también en la retención de terneros para incrementar los procesos de recrías pastoriles que alargará los tiempos antes de su envío a feed lots y posteriormente a faena en no menos de 8 a 12 meses.

El peso por kg res

A lo largo del 2025 hemos visto crecer la demanda exportadora que se tradujo en un incremento de valor de los animales pesados a igual o por encima de animales livianos que, durante décadas lidero los precios del ganado. Este cambio ya está impactando en la decisión de los ganaderos de modificar los sistemas productivos, incrementando los kg ganados en recría y alargando los tiempos y pesos finales a salida de engorde. Como resultado de estos cambios, que está en proceso de crecimiento, se espera que se incremente el peso de faena y con ello el anhelado crecimiento del peso por res faenado. Este año, con niveles aún bajos de recrías y períodos cortos en corrales, vamos a promediar los 233 kg/cabeza que implica una mejora de 5 kg respecto del promedio del 2024.

Para los próximos años, con los mencionados cambios productivos y sustentados por una demanda exportadora que privilegia la oferta de cortes más pesados y con mayor nivel de marmóreo, se espera que el peso a faena sigua creciendo a tasas más altas que la verificada el último año. Es posible que para el 2026 el peso medio de faena pueda acercarse a los 240 kg res que, multiplicada por los 12,5 millones de cabezas a faena podrían generar 3 millones de toneladas, mitigando en parte el faltante de cabezas y dejando una caída de 130 mil toneladas, aproximadamente.

 

La demanda

El crecimiento de la demanda internacional, la incapacidad de la oferta de satisfacer esa demanda y la consecuente suba de precios, ha sido claramente difundida a lo largo del 2025. Se espera que cuanto menos, se mantenga esa tendencia, por lo que la demanda exportadora seguirá muy firma y posiblemente lidere la primera opción de venta. En esa línea y con la caída de la oferta es posible que la oferta destinada al mercado interna caiga a niveles de 44 a 45 kg por habitante/año, en tanto las exportaciones podrían ubicarse entre las 950 mil y 1 millones de toneladas.

La moderada pero constante mejora del poder adquisitivo desafiará a la demanda interna para “pelear” la menor oferta disponible provocando un sostenimiento y posiblemente crecimiento de precios del ganado, por encima de la inflación, otorgando a la ganadería nuevas oportunidades para la generación de rentas atractivas para la implementación de inversiones en infraestructura, la adopción de tecnologías probadas y la mejora en los procesos productivos que aún tienen un enorme potencial de crecimiento.

Conclusiones:

En este breve resumen, se ha intentado transmitir las excelentes oportunidades que se presentan para la ganadería vacuna, esperemos que las políticas públicas mantengan un escenario de previsibilidad, libertad de mercados y de tranquilidad financiera que, como mencioné, faciliten el inicio del ciclo de retención y con ello caída de la oferta y precios del ganado por encima de la tasa de inflación.

El escenario futuro prevé que se mantengan el crecimiento de la demanda y de precios internacionales muy buenos lo que me motivó a definir lo como una nueva era de la ganadería. Esta oportunidad debería generar los incentivos necesarios para cambiar y mejorar procesos productivos y con ello comenzar a reducir las brechas productivas con la gran mayoría de los países lideres en producción de vacunos. Esperemos que, en el proceso de recuperación de stocks y subas de precios, no aparezcan las viejas “soluciones” nefastas sostenidas por el relato de la mesa de los argentinos.

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