Productividad y eficiencia de gestión,claves del resultado económico del tambo
Durante 2026 la actividad lechera obtuvo resultados netos (RN) superiores a los de soja y maíz, aunque con diferencias muy importantes entre los tres modelos de tambo analizados. Estas diferencias se encuentran directamente asociadas con la productividad lograda por hectárea y la eficiencia en la gestión empresarial.
Todos los meses, en la página web de Producir XXI se cargan ocho (8) Gráficos con sus respetivas tablas con datos sobre los costos y resultados de tambo y agricultura. A continuación, hacemos zoom en el Cuadro N°1: Evolución del resultado neto de tambo y agricultura, para verlo más en detalles:
Comencemos por mirar entre enero y abril
El resultado neto del Tambo A (modelo de menor intensidad de trabajo), con una productividad promedio de 7.574 litros/haVT/año, se ubicó entre 354 y 573 U$S/haVT/año, superando a la agricultura, pero manteniendo una distancia relativamente moderada. En cambio, el Tambo B (intermedio), con 10.452 litros por hectárea/año, alcanzó resultados de entre 777 y 1.216 U$S/haVT/año, mientras que el Tambo C (el más intensivo de los tres modelos), con 13.254 litros por hectárea/año, registró valores de entre 1.061 y 1.436 U$S/VT/año.
En mayo se produjo una mejora notable en el margen bruto lechero
El resultado neto ascendió a U$S1.730 en el Tambo A, U$S2.383 en el B y U$S3.158 en el C. Posteriormente, entre junio y agosto, los resultados se normalizaron, aunque se mantuvieron en niveles claramente superiores a los agrícolas. En agosto, por ejemplo, la soja obtuvo un resultado neto de 298 U$S y el maíz de 277 U$S, frente a U$S621 del Tambo A, U$S1.142 del Tambo B y U$S1.509 del Tambo C.
El análisis de los promedios también confirma ventajas en RN del tambo
En los últimos 24 meses, soja y maíz alcanzaron resultados netos promedio de U$S291 y U$S259, respectivamente, mientras que los tambos A, B y C obtuvieron U$S768, U$S1.347 y U$S1.785. En los últimos 12 meses, los resultados fueron en dólares de 293 para soja, 233 para maíz, 588 para el Tambo A, 1.092 para el B y 1.443 para el C.
Costos de estructura del tambo vs agricultura
La actividad lechera, sin embargo, requiere una estructura considerablemente mayor. Durante el período analizado, los costos de estructura agrícolas se ubicaron entre U$S166 y U$S177, mientras que los del tambo oscilaron entre U$S513 y U$S 519, es decir que el tambo presenta un costo de estructura prácticamente tres veces mayor. Esta diferencia responde a la mayor necesidad de personal, instalaciones, maquinaria, mantenimiento, energía, administración y gestión operativa que caracteriza a la producción de leche.
Además, el tambo es una actividad mucho más compleja en el manejo que la agricultura. Estas dos razones, mayor costo de estructura y mayor complejidad del tambo, explican en buena medida el que muchas hectáreas de tambos de baja productividad hayan pasado a chacra a lo largo de los años.
Un aspecto central del cuadro es que el costo estructural asignado al tambo es prácticamente el mismo para los tres niveles productivos. Por lo tanto, a medida que aumenta la producción por hectárea, ese costo se distribuye sobre una mayor cantidad de litros y pierde peso relativo. La mejora del resultado entre los tambos A, B y C no proviene de una estructura más barata, sino de un uso más eficiente de esa estructura. Asimismo, como los costos permanecieron relativamente estables, las variaciones mensuales del resultado neto (RN) estuvieron explicadas principalmente por los cambios en el margen bruto
Tambo C vs agricultura
Finalmente, al pie del cuadro se muestra la cantidad de veces que el RN del Tambo C supera a los RN de maíz y soja. Vemos que es 6,5 veces en el promedio de 24 meses y 5,5 veces para los 12 meses. De nuevo: por sus activos específicos inmovilizados, por su mayor costo de estructura y por su complejidad de manejo, si no tuvieran ese mucho mayor RN en U$S/haVT/año, serían muchos más los tambos que desaparecerían.
En síntesis:
✓ Ser un tambo competitivo no significa solamente producir más leche, sino transformar una estructura costosa en una plataforma eficiente de producción.
✓ La competitividad depende de diversos factores, destacando: alcanzar una elevada productividad por hectárea, conocer y controlar los costos, utilizar plenamente las instalaciones, sostener buenos indicadores reproductivos y sanitarios, producir y consumir alimentos eficientemente y, vaya si esto también es clave, hacer una adecuada gestión de todos los recursos. O sea, profesionalizar el negocio.
✓ Y sin dudas para producir con futuro no olvidar dos aspectos claves más: cuidar y aún mejorar el medio ambiente y también preocuparse y ocuparse del factor humano, la gente que hace en el día a día que las cosas ocurran en tiempo y forma.
✓ A mayor la eficiencia en el manejo, mayor será la capacidad del tambo para sostener resultados superiores frente a la agricultura y atravesar períodos desfavorables.


