Producir XXI, julio 2026
Reservas forrajeras de primavera
Ings Enrrique Delpech y Francisco Davidos
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El invierno es el momento de menor producción forrajera en general (explicado por las bajas temperaturas y radiación solar disponible) y también es el momento en que debemos planificar cómo manejar los excedentes de forraje de primavera. Discuta este tema con su asesor agronómico de confianza y siga ganando en eficiencia.
Algunas razones para pensar en reservas de primavera como parte integral del sistema:
- Sostener carga animal en el campo.
- Manejar mejor el forraje, evitando desperdicios de primavera cuando se produce la gran llamarada de crecimiento, muy difícil de controlar sólo con pastoreo.
- Equilibrar dietas (aporte de fibra y proteína en momentos donde puede ser limitante).
- No jugarse sólo a silaje de verano ya que veranos erráticos en cuanto a cantidad y distribución de precipitaciones, condicionan disponibilidad (y calidad) del silaje de maíz. Las reservas de primavera ayudan a “estirar” esa escasez y cerrar el balance forrajero.
En algunas zonas (ej. SE bonaerense), las primaveras con buenas condiciones generales suelen mostrar aumentos exponenciales de las tasas de crecimiento, razón por la cual se debe planificar el manejo de los excedentes y gestionar en forma correcta el resto del forraje.
Silaje de alfalfa y de verdeos de invierno realizados en los momentos de máxima calidad colaboran con el silaje de maíz y/o sorgo para formular dietas acordes a los requerimientos.
Cuando reservar el forraje
El momento ideal sería a la salida del invierno (cuando comienzan a alargarse los días), que en el SE corresponde a principios/mediados de agosto en sistemas típicos de la zona. La planificación debería hacerse sobre la base de los recursos disponibles y la producción esperada durante los meses de octubre y noviembre, y la superficie que supere las necesarias para cubrir los requerimientos en dicho momento, debería manejarse de manera tal que genere el suficiente volumen como para justificar el costo de confección. O sea, si va a sobrar, “que sobre en serio”, pero guardado correctamente.
La tecnología para guardar más cantidad y calidad
En el caso de verdeos de invierno, la expresión “que sobre en serio” llevada al potrero representa dar un pastoreo liviano (que quede remanente) y una importante aplicación de N (idealmente con fuentes de rápida disponibilidad) con la intención de capitalizar las importantes respuestas (Kg M Seca producidos/Kg de N aplicado) en un momento donde la disponibilidad edáfica es baja.
En la actualidad existen en el mercado opciones diferentes para cubrir la oferta de N en dicho momento. Particularmente la Urea es la que representa un uso más generalizado y se puede combinar con otras fuentes, aunque no es recomendable hacerlo en la totalidad. Las dosis utilizadas en verdeos rondan los 70 kg de N al momento del cierre del lote, aunque se pueden dejar franjas de suficiencia con dosis doble (o franjas de desafío para apreciar diferencias con el resto del lote) y hacer correcciones de cantidad de N según la lectura visual. Esto puede hacerse mejor aún de NDVI, Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada, es decir el método infrarrojo para estimar cantidad y calidad de biomasa, disponibilidad de forraje, la tasa de crecimiento de las pasturas y el estado nutricional de los cultivos.
En el caso de las praderas de alfalfa también se puede planificar una fertilización en agosto para poder ensilarla en plena primavera con máxima calidad, sobre todo en lotes con nodulación deficiente. En dichos casos pudimos evaluar que una ayuda con N en ese momento del año mejora las tasas de crecimiento y el volumen de MS acumulado. Cuando las salidas del invierno son desfavorables (por ej. escaza disponibilidad de agua) y no se pueden reservar lotes de verdeos de manera temprana, muchas veces se apunta a reservar alfalfas en cuanto las condiciones lo permitan retrasando el momento de confección a fines de noviembre.
Es importante aclarar que muchas veces se siembran cultivos estrictamente para silaje de primavera (cebada, trigo, etc) que no están contemplados en esta nota.
En síntesis, las reservas de primavera colaboran al stock de reservas, ayudan a manejar bien el forraje y sirven para a equilibrar las dietas.
