Producir XXI, febrero 2026

Hacer muy bien las siembras de otoño es arrancar la carrera en ganador

El verdadero inicio del ciclo lechero está en la primavera en cuanto a definir rotaciones y cantidad de forrajes de pastoreo y reservas de que se dispondrá. Pero mucho también depende de cómo se hacen las cosas en otoño. Esto es así porque la siembra otoñal define la base forrajera sobre la que se construye todo el sistema.

Una vez más insistimos desde Producir XXI sobre la importancia de recurrir al servicio de buenos asesores técnicos, ingeniero agrónomo, veterinario y “gente de números y finanzas”. El mundo y nuestro querido país siguen siendo cada vez más competitivos y, como lo dijimos muchas veces, “el que va despacio se queda atrás y el que se para, muere”.

Sembrar bien no es un gasto, es una inversión estratégica

Reflexionemos sobre estos siguientes puntos:

  • Elección correcta de especies y cultivares según ambiente y sistema.
  • Calidad de implantación como determinante del rendimiento futuro.
  • Relación directa entre buena siembra y estabilidad productiva.

Impacto directo en la eficiencia de tambos y campos ganaderos

  • Disponibilidad de forraje de pastoreo oportuno y de calidad.
  • Mejora en la eficiencia de conversión.
  • Menor dependencia de suplementos y menor costo por litro producido.

Forraje y lactancia: una relación inseparable

  • Una buena siembra de otoño sostiene:
    • el pico de lactancia,
  • la persistencia en los meses siguientes.
  • La base forrajera debemos verla como soporte de vacas más productivas y más sanas.

 El valor del manejo anticipado

  • El otoño exige planificación y precisión, no improvisación.
  • Ventaja competitiva frente a sistemas que corrigen tarde.
  • El tiempo como aliado cuando las decisiones se toman a tiempo.

Tecnología y conocimiento al servicio del resultado

  • Nuevas mezclas forrajeras y cultivares mejorados.
  • Rol de la información técnica, la experiencia de campo y el asesoramiento.
  • Articulación entre productores, técnicos y desarrollo tecnológico.

En campos de leche y carne, la carrera no se gana al final, se empieza a ganar desde la largada.

  • Un otoño bien sembrado es sinónimo de:
    • más litros de leche en el tambo,
    • más eficiencia de la empresa,
    • más previsibilidad,
    • y un tambo “sin caídas” de producción.

Son ideas clave para salir adelante en un mundo en cambio y competitivo.

Y atención, no se olvide de la ExpoSuipacha 2026, que este año va del 7 al 10 de mayo.

Hasta la próxima, si Dios quiere.

Ing. Luis Marcenaro                      

Director de Producir XXI

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