Producir XXI, mayo 2022

Tips alimentarios para el invierno

Lic. Josefina Marcenaro

Licenciada en Nutrición

jmarcenaro@hotmail.com

Instagram:

@josefinamarcenaronutricion

Llega esta fecha y comienzan las preguntas típicas de la temporada: Con el frío, ¿qué como? ¡¡¡No tengo ganas de ensaladas!!!, ¡Todos los platos de inviernos son muy calóricos! Esos entre otros tantos comentarios que se escuchan en las consultas. Veamos….

Alimentarse saludablemente todo el año

Lo primero a tener en cuenta es que debemos apuntar al aumento en el consumo de alimentos sanos por una cuestión vital, relacionada con aumentar las defensas y fortalecer el sistema inmunológico de nuestro organismo. Evitaremos así una mayor predisposición a padecer enfermedades infecciosas típicas de esta época del año, como es el caso de la gripe o los resfríos.

Adoptar un estilo de vida saludable es cuestión que debe seguirse todo el año, no sólo en invierno. La alimentación ideal para el invierno debe tener como objetivo la mejor forma de aportar a nuestro organismo los diferentes nutrientes esenciales que tanto necesitamos cada día.

Mito de las calorías invernales

Hay una creencia de que en invierno se necesitan más calorías por el frío, pero la realidad es que en la actualidad controlamos mayormente las variables que aumentan el gasto energético (contamos con calefacción, en los hogares y los lugares de trabajo, ropa especialmente diseñada, etc.), por lo que esta variable deja de ser un factor determinante a la hora de modificar la ingesta durante el invierno.

Otro factor fundamental es que el gasto calórico por actividad física suele disminuir ya que en esta época se ve que esta actividad disminuye. Por esto es aún más importante mantener estable la ingesta calórica, no aumentarla.

 

Para lograr esto me parece importante destacar:

  • Continuar con el orden y la planificación de las comidas.
  • Modificar la temperatura de los platos (no aumentar la carga calórica sino su preparación; es decir usar más verduras calientes, por ejemplo)
  • Aumentar el consumo de frutas y verduras de estación. Éstas proporcionan cantidad de vitaminas, minerales y fitoquímicos. Estos nutrientes te ayudarán a fortificar el sistema inmunitario.
  • Utiliza cebolla y ajo en tus preparaciones. Cada vez hay más evidencia del efecto bactericida y desinfectante de estos alimentos.
  • Consumo alimentos ricos en vitamina D.
  • Aumentar el consumo de infusiones calientes como caldos, tés, etc.
  • Realizar actividad física en espacios cubiertos ventilados por ejemplo en las zonas donde las temperaturas son más bajas.