El lograr utilizar el componente estacional en el precio del ternero, es la herramienta más relevante con la que pueden contar los productores de cría. Lograr salir del invierno y comercializar en la primavera, siempre impacta positivamente, dado la gran oferta generada en la zafra, que luego se torna en escasez cuando comienza la primavera.
La productividad del proceso
Los terneros tuvieron una ganancia diaria de peso superior a 600 gramos, al finalizar pesaron 180 kilos. El costo diario de alimentación (suplementación) se ubicó en $400 por ternero, y en todo el proceso $60.000,00 por cada animal recriado. Si consideramos que al momento de decidir la recría, si esos terneros se vendían, su valor era de $175.000,00 y que al momento de la venta 5 meses después, se comercializaron a $590.000,00 , la recría en su conjunto permitió generar un diferencial de $355.000,00 por cabeza.
Lejos de pretender ser una predicción en cuanto a la rentabilidad, la idea de generar un plus de ingresos vía producción de kilos y resultado comercial con recría, puede ser una gran ayuda incluso en campos marginales, donde la dureza del ambiente marca los ritmos de producción y acota los ingresos del productor.