Producir XXI, marzo 2026

Para potenciar los cambios positivos Dar seguimiento, valorar, compartir y disfrutar las mejoras que se van logrando

Para que los cambios positivos no sean solo «chispazos» pasajeros, sino que se conviertan en una nueva realidad, es fundamental crear un sistema de retroalimentación emocional y práctica. No basta con llegar a una meta parcial, hay que ir “Logrando pequeñas mejoras que se suman y permanecen”.

Veamos algunas ideas:

  1. Detectar, dar Seguimiento: El Registro de los progresos

Lo que no se mide o no se anota, a menudo se olvida cuando surge el próximo problema.

  • Registrar logros: tener un Sistema de registro (físico y/o digital) donde anotar no sólo el resultado, sino el esfuerzo realizado.
  • Revisiones Periódicas: establecer un momento específico cada un período fijo para preguntarnos: «¿Qué hicimos bien estos días y queremos repetir?»
  • Micro objetivos: Desglosar el cambio en pasos tan pequeños que sea imposible no darles seguimiento.
  1. Valorar: reconocer el valor del esfuerzo compartido

A veces somos nuestros críticos más duros y minimizamos lo que hemos logrado.

  • Validación Interna: Sustituir el «era nuestra obligación» por un «estamos orgullosos de nuestro trabajo».
  • Identificar el Impacto: Reflexionar sobre cómo este cambio ha mejorado la calidad de trabajo propia y del equipo. Valorar es darle un significado profundo al cambio.
  1. Compartir: Multiplicar el Bienestar

El cambio se fortalece cuando se comunica, ya que genera un compromiso social y sirve de inspiración.

  • Red de Apoyo: es importante compartir los avances con personas que celebren nuestros éxitos de forma genuina.
  • Compartir los logros y sus “cómo”: No hay mejor forma de consolidar un hábito que explicándole a otro cómo lo lograste.
  • Generar con el equipo de colaboradores protocolos de trabajo: es decir conservar los “Cómo” de las mejoras, registrándolos para que estén muy claros para el equipo.
  • Vulnerabilidad Positiva: Compartir que «fue difícil, pero lo logramos» humaniza el proceso y crea conexiones más fuertes.
  1. Disfrutar: La Dopamina del Logro

Si el proceso de cambio es puro sufrimiento, el cerebro buscará volver a lo anterior. El disfrute es el «pegamento» del nuevo hábito.

  • Rituales de celebración: No esperemos a la meta final. Celebremos los hitos intermedios con algo que guste al equipo y consolide la tarea (un café especial, un descanso extra, un asado de camaradería, una salida en grupo).
  • Atención plena: Detenernos un momento a sentir la satisfacción física y mental del progreso. Saborear el momento, compartir el progreso con el equipo de trabajo.

¿Por qué es importante este ciclo?

  • Seguimiento: evita el retroceso y da claridad.
  • Valoración: construye una autoestima sólida.
  • Compartir: crea pertenencia y sentido de equipo y de logros de todos.
  • Disfrutar: da ánimo y contribuye a que el cambio sea sostenible a largo plazo.

Son todas ideas que nos ayudarán a reflexionar sobre nuestro necesario, diría “imprescindible proceso de mejora continua, logrando pequeños avances que se suman y permanecen, para así crecer y seguir progresando en un mundo en cambio y muy competitivo.”

En esta misma Edición despedimos con mucho cariño a Adriana Murray, QEPD, colaboradora en Producir XXI por muchos años, con eficiencia y mucho compromiso.

 

Hasta la próxima, si Dios quiere.

Luis Marcenaro

Director de Producir XXI

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