Producir XXI, agosto 2025

Maíz BMR: alta digestibilidad y estabilidad nutricional

Ing. Agr. Andrés Moutous

Product Manager Maíz BMR

Nufarm

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www.nufarm.com

Los híbridos de maíz con la característica Brown Mid Rib (BMR) ofrecen una solución concreta y validada técnicamente para la confección de silajes de alta calidad. Su principal diferencial radica en una menor lignificación de los tejidos vegetativos, lo que incrementa significativamente la digestibilidad de la fibra y, en consecuencia, la eficiencia de conversión animal.

Fundamento fisiológico y bioquímico de la tecnología BMR

El carácter BMR se asocia a una mutación natural que interfiere en la ruta de biosíntesis de la lignina en la pared celular de tejidos vegetativos, reduciendo entre un 30% y un 40% el contenido de la misma en comparación con materiales convencionales. Este menor nivel de lignificación facilita la acción de los microorganismos ruminales, al permitir un acceso más eficiente a los carbohidratos estructurales como la celulosa y la hemicelulosa. Como consecuencia, los híbridos BMR presentan una mayor degradabilidad de la fibra, medida a través de parámetros como la FDN digestible (FDNdig) y la digestibilidad total de la fibra detergente neutro en el tracto digestivo (TTNDFD). Este último, resume en un único valor tanto la magnitud de la digestión como su velocidad, y se ha convertido en una herramienta clave para predecir consumo voluntario, tasa de pasaje y respuesta productiva en rumiantes.

 

Estabilidad de la digestibilidad y manejo de la materia seca

La confección de un silo eficiente requiere alcanzar un equilibrio entre humedad adecuada y estado fisiológico del cultivo. Valores de materia seca (MS) entre 33% y 37% son óptimos para lograr una compactación homogénea, minimizar pérdidas por efluentes y asegurar una fermentación láctica estable. Sin embargo, en híbridos convencionales, la lignificación continúa su avance con la madurez, provocando una caída de hasta 8–10 puntos en TTNDFD cuando la MS supera el 35%.

 

En contraste, los híbridos BMR mantienen niveles elevados de TTNDFD a medida que aumenta la MS, prolongando la ventana de picado sin sacrificar calidad nutricional. Esto brinda flexibilidad operativa y optimiza la densidad energética del silo, al combinar fibra de alta digestibilidad con una adecuada concentración de almidón.

 

Gráfico N° 1. Digestibilidad total de la fibra (TTNDFD) vs. % de Materia Seca (MS) en silajes de Maíz BMR y Maíz Convencional

 

Valor nutricional integral del silaje BMR y performance en grano

Los híbridos BMR modernos cumplen doble función: silaje de alta calidad y alto rendimiento en grano. Por un lado, la fibra con menor lignina garantiza silajes con excelente digestibilidad; por otro, el desarrollo de la espiga y la proporción de grano no se sacrifican:

 

  • Proporción de grano en el silo: En materiales como NUFEED 4220 BMR MGRR2, la espiga aporta alrededor de un 30–35 % de materia seca en forma de almidón.
  • Potencial de rendimiento: Estos materiales alcanzan entre 8.000 y 9.000 kg de grano por hectárea en condiciones óptimas de secano, asegurando un doble ingreso (forraje + grano) en el mismo cultivo.
  • Equilibrio nutricional: El alto contenido de almidón (30–35% en MS) se suma a la fibra altamente digestible, aportando una densidad energética superior a 2,4 Mcal EM/kg  Esto permite formular dietas con hasta un 70% de forraje.

 

 

Impacto productivo y económico

Los resultados de ensayos locales e internacionales muestran que el maíz BMR puede aportar entre 8 y 10 puntos extra de digestibilidad de fibra, lo que a su vez se traduce en incrementos del consumo de materia seca de hasta 1,5 kg por animal y día.

 

En vacas lecheras, este mayor consumo suele reflejarse en aumentos de producción del orden de 1,5 a 2 litros por vaca por día, sin necesidad de incrementar la suplementación con granos. Del mismo modo, en sistemas de recría y terminación, la mejora en la tasa de pasaje y la mayor densidad energética del forraje posibilitan ganancias diarias de peso superiores en 5 a 7 % frente a silajes convencionales. Estos beneficios no solo elevan los ingresos por venta de leche o carne, sino que también reducen el costo de la ración, al disminuir la dependencia de concentrados.

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