Producir XXI, mayo 2026
Un mito que no es cierto: que una vaca preñada después del destete puede comer “alimentos de baja a regular calidad”
Ing. Agr. y M.Sc. Aníbal Fernández Mayer
Asesor privado en carne y leche.
+54 9 2923 641420
Aunque los consumos de materia seca después del destete se reducen entre 35-40%, no ocurre lo mismo con las necesidades de proteína bruta, energía metabolizable y digestibilidad, que se reducen, apenas, entre ±8 y ±11%, respectivamente. Por ello, la calidad de los alimentos que debería comer la vaca es similar a la que comió antes del destete.
Es común escuchar que una vaca preñada después del destete puede comer alimentos de baja a regular calidad porque caen cerca del 50% sus requerimientos. Este mito es “parcialmente” correcto.
También se escucha que luego del destete una vaca, en el 2° tercio de la gestación, puede perder entre el 15 al 20% de su peso vivo, sin que se vea afectado ningún parámetro productivo en la vaca ni en el futuro ternero? Sin embargo, esto NO es correcto porque esa pérdida de peso provoca varios problemas reproductivos y productivos.
Requerimientos nutricionales de una vaca antes y después del destete
Cuando se desteta el ternero los consumos de MS, proteína y energía, se reducen significativamente, entre el 35 al 43%. Sin embargo, ocurre un fenómeno muy interesante con respecto a la concentración energética y proteica (%) que debe tener la dieta (alimentos) de esa vaca gestando sin ternero al pie. La concentración de proteína bruta y energía metabolizable se reduce, tan solo, ±8 y ±11%, respectivamente.
Veamos los efectos negativos, productivos y reproductivos, cuando una vaca preñada luego del destete recibe una mala restricción nutricional. Esto marca el futuro de la vaca y de su ternero.
Efectos de la alimentación de la vaca gestante sobre el comportamiento productivo del ternero
- El número de “fibras musculares” y de “células o adipocitos grasos” (veteado o grasa intermuscular) se determinan durante el desarrollo del feto. Posterior al nacimiento NO se incrementan ni las fibras ni los adipocitos.
- Entre el 2° y el 8° mes de gestación se forman la mayoría de las fibras musculares.
- Las células grasas o adipocitos se forman a la mitad de la gestación.
Luego del nacimiento desarrollan, “se llenan”, las fibras musculares y células grasas (adipocitos), siempre y cuando, ese ternero consuma alimentos de buena calidad. Por ello, es clave que la vaca “gestante” luego del destete reciba un adecuado nivel de proteína (forrajes frescos de “buena calidad”) durante toda la gestación, en especial en último tercio.
Varios trabajos de INTA Balcarce
En varios trabajos realizados, en el INTA Balcarce, durante las décadas del ´70 al ´90 se comprobó que una “inadecuada” restricción proteica y energética “posdestete” de una vaca en el 2° tercio de la gestación, “reduce” el estado corporal al parto y un menor peso del ternero al nacer (5 al 15%) respecto a una vaca que no sufrió ninguna restricción alimentaria.
Terneros que provienen de madres bien o mal alimentadas
Esa diferencia entre el ternero que proviene de una vaca que comió “bien” respecto a otra que comió “mal” (rastrojos o campo natural), durante esa etapa posdestete, se amplía entre 15 a 25 kg de peso al destete y entre 30 a 40 kg en la terminación, a favor del ternero que proviene de una vaca que comió siempre bien después del destete. Esto significa que este ternero se terminará varios meses antes (mejor resultado financiero) y con un mejor estado corporal.
También hay consecuencias negativas en la propia madre
Además, si la vaca “sin ternero al pie” (2° etapa de la gestación) no recibe una dieta adecuada (energética-proteica-mineral) provoca varios problemas reproductivos. Estos pueden ser partos distócicos, dificultad para parir, mortandad de terneros al nacer, demora en empezar a “ciclar”, repetición de celos “infértiles”, atraso en volver a quedar preñada, etc. También problemas productivos, tales como menor producción de leche, terneros de menor peso al nacer y al destete, menor desarrollo de los huesos que causa terneros de menor tamaño, bajas ganancias de peso en los terneros, etc.
En las Fotos 1 y 2 se muestran vacas con y sin ternero al pie comiendo forrajes de muy baja calidad (4-6% de proteína bruta y 45 a 55% de digestibilidad). Ninguno de estos forrajes cubre el 50% de los requerimientos proteicos y menos los energéticos de una vaca preñada.
Fotos 1 y 2: Vacas con y sin ternero al pie durante una mala restricción nutricional
Incluso, si un ternero al pie de la madre no recibe la cantidad y calidad de leche necesaria, porqué ella está comiendo mal (Foto 1) se puede afectar en el ternero la hormona de crecimiento (hormona somatotropina bovina) y con ella, el desarrollo de los huesos, típico de un ternero “cola”.
Por todo ello, es muy importante hacer una adecuada y cuidadosa restricción nutricional “posdestete” a la vaca durante el 2° tercio de la gestación, que generalmente coincide con el otoño-invierno, para garantizar un desarrollo apropiado del feto.
