Un vínculo clave: cebada regenerativa para Quilmes
El primer cultivo con diferenciación comercial llegó de la mano de Cervecería y Maltería Quilmes. La empresa se acercó a un grupo de productores agroecológicos para avanzar en la producción de cebada regenerativa, garantizando la compra del 100% de la cosecha.
Ese respaldo permitió animarse a un cultivo que, bajo esquemas sin insumos, genera incertidumbre sobre cumplir los estándares cerveceros. Hoy, dice Van Strien, logran rendimientos y calidades comparables a los esquemas convencionales, pero con un proceso totalmente distinto.
Mirada a largo plazo y un mensaje a la región
Van Strien cree que el proceso iniciado por él y otros productores de la zona puede ser multiplicador: “Estamos convencidos de que tarde o temprano el consumidor va a demandar alimentos diferenciados, más saludables, sin residuos y producidos en sistemas que cuiden el ambiente”.
Su visión va más allá del negocio inmediato: “No somos productores de margen bruto, somos productores de alimentos. No queremos un modelo finito como nuestra vida, queremos pensar en hijos y nietos”.