Producir XXI, noviembre 2025
El rol de los asesores externos y del intercambio entre productores en el proceso de mejora continua de la empresa.
Es clave incorporar en las empresas el concepto de “mejora continua”, entendida como “una espiral virtuosa de avance en mejores formas de trabajar, corrigiendo errores y potenciando aciertos y así conseguir resultados productivos y económicos crecientemente mejores, cuidando y aun mejorando el medio ambiente”.
Ahora volvemos a la carga sobre el tema y lo hacemos sobre la base de este diagrama ya conocido y un concepto muy de Producir XXI: “Las mejoras, para ser realmente efectivas, deben incorporarse a la planificación, concretarlas y mantenerlas en el tiempo”
En este proceso cumplen un rol clave los asesores externos. Los hay de dos tipos: “asesor por tema” (ej. Mastitis, reproducción, etc.) y el “asesor global”, que acompaña el proceso integralmente, viendo a la empresa como un todo. Ambos son muy importantes.
Destacamos algunas ideas:
- La flecha que arranca en el primer círculo, que habla de un “diagnóstico preciso y compartido”, recorre el conjunto y termina nuevamente en el primero, nos refuerza la idea de proceso continuo. Es el viejo Ver-Juzgar-Actuar (y luego volver a ver y recomenzar) del movimiento CREA. Todo el conjunto del diagrama nos muestra que el progreso no es fácil de lograr. Requiere mucho trabajo, planificación, decisiones y replanteos continuos, selección e integración del equipo humano de trabajo, con tareas de motivación y capacitación de la gente, Y en este proceso los asesores externos son fundamentales.
- No es suficiente con medidas sueltas, hay que armar una programación, un “Proyecto” de largo plazo, que arranca por realizar un diagnóstico preciso, una evaluación de dónde se está parado, generada con el “asesor global” y con aportes de los “asesores por tema”, compartirlo con quienes cumplen cada tarea y crear estrategias hechas a medida de la situación de cada empresa.
- Es importante establecer metas claras, concretas, posibles y compartidas por el equipo humano.
- No se puede pedir mejores resultados a la gente si no se proveen los recursos adecuados. En este punto se incluyen también adecuadas condiciones de vida y de trabajo
- Cada integrante del equipo debe concretar su trabajo con responsabilidad y es una tarea clave de quienes dirigen y también de los asesores y de los mandos medios, hacerle ver a ese equipo de trabajo sus aciertos (para potenciarlos) y sus errores (para corregirlos).
- La capacitación del equipo es clave y no sólo debe ser proveer nueva información sino también ajustar conocimientos y destrezas y desarrollar y reforzar actitudes positivas de cambio. Este es un punto clave en la tarea de los asesores específicos por tema.
- Generar reuniones de intercambio entre productores aporta mucho a la motivación y capacitación. Los PLI, o Profesionales Locales Independientes, podrían armarlas con personal de diversos campos con los que trabajan como asesores.
- El valor de las reuniones entre productores es incalculable. Escuchar a colegas que enfrentan desafíos similares, conocer sus estrategias y soluciones enriquece la propia perspectiva. Se generan sinergias, se fortalecen los lazos y se fomenta un ambiente de mejora continua y apoyo mutuo. Aprender de la experiencia ajena, tanto de los éxitos como de los desafíos superados, permite tomar decisiones más informadas y evitar errores costosos.
- En definitiva, salir de la burbuja de nuestro propio campo para integrar la visión de técnicos externos y el intercambio con otros productores no es un lujo, sino una necesidad para cualquier empresa que aspire al progreso y la sostenibilidad. Es una inversión estratégica que nos permite estar a la vanguardia, tomar decisiones más informadas y, en última instancia, avanzar hacia el éxito de la actividad a largo plazo. La mirada de afuera no se debe tomar como una crítica, sino una oportunidad invaluable para crecer y seguir progresando.
- Una parte fundamental de la capacitación es tener y mejorar, por lo menos cada año, los “Protocolos de trabajo” de cada función. No hay mejoras continuas que se mantengan en el tiempo si no se asienta por escrito para cada función que es lo que hay que hacer, cómo y cuándo debe hacerse y quien es el responsable de llevarlo adelante. También aquí son clave los asesores.
- El monitoreo del trabajo y sus resultados debe realizarse con un método establecido y con periodicidad sistemática, sólo así se logrará que las mejoras se mantengan y permanezcan en el tiempo. Es muy importante que los informes de monitoreo o seguimiento se vayan incorporando a la Carpeta de mejoras continuas, junto con los Protocolos de trabajo de cada área de mejora. Nuevamente, son clave aquí los asesores externos.
Son algunas ideas base para analizarlas, discutirlas y así seguir progresando.
Hasta la próxima.
Ing. Luis Marcenaro
Director de Producir XXI
