Producir XXI, abril 2026

En búsqueda del protocolo familiar

 

Ing. Agr. Félix Fares

felixfares57@yahoo.com.ar

Una de las principales limitantes que enfrentan las empresas agropecuarias, especialmente las de carácter familiar, que constituyen la mayoría, es la falta de claridad en la definición de objetivos y en la adecuada distribución de roles y responsabilidades entre sus integrantes. Aquí es clave el Protocolo Familiar.

La elaboración e implementación de un protocolo familiar se presenta como una herramienta clave para ordenar la gestión, mejorar la toma de decisiones y fortalecer la continuidad de la empresa.

 El protocolo familiar, del que tantas veces se escucha hablar, pero del que en pocos casos se llega a fondo.

Para comenzar, es importante aclarar que en este tema no hay recetas fijas. Es decir, cuando alguien solicita un “modelo de protocolo”, es conveniente aclararle que no es el caso, por ejemplo, de un contrato de arrendamiento o de capitalización de hacienda, en los que ya hay “esqueletos” disponibles que se pueden ir adaptando a las necesidades de cada empresa, sino que queda en manos de cada una de ellas elaborarlo.

Se trata, en la mayoría de los casos de protocolos familiares, ya que en el sector agropecuario son empresas familiares en su mayoría. Es decir que son documentos que atañen además a lo familiar, por lo que es muy importante tenerlo en cuenta para no generar rispideces, ya que lo empresarial y lo familiar suelen estar muy cercanos, en más de una ocasión es borroso el límite entre ambos, y esos puede generar confusiones.

La elaboración del protocolo, el consenso entre todos es clave

El primer paso es que haya consenso en que ha llegado la hora de confeccionarlos, y que no sea eso por mayoría sino por unanimidad. De lo contrario, ya el comienzo es engorroso.

 

No se puede ignorar que hay factores que hacen a la menor o mayor complejidad en llegar a elaborarlo. El primero es una cuestión numérica. Es decir, cuantos más involucrados haya que considerar en el protocolo, mayor será el proceso de elaboración hasta llegar al documento final. Y eso entonces implica quiénes estarán considerados dentro de dicho protocolo. En aquellas familias más numerosas la situación será diferente a las que tienen pocos integrantes. Y a eso se agrega hasta dónde llegarán los protagonistas de dicho protocolo: ¿serán solamente los miembros directos de la familia? ¿Incluirá también a los integrantes políticos (léase por ejemplo yernos, nueras, cuñados, cuñadas)? Este aspecto no es menor ya que define de entrada, quiénes participarán en la confección.

 

Los pasos siguientes serán hacer una tormenta de ideas, tomando nota de todo lo que se exprese, sin descartar ninguna de las aportadas, por más que parezca que “no corresponden” porque eso no deja de ser un concepto bastante subjetivo, según quién lo califique de que corresponde o no.

Una sugerencia que facilita

No está de más designar un directorio, cuando se trata de familias numerosas, de modo de facilitar las decisiones a tomar.

 

Cuentas claras son la base para arrancar

El paso inicial es que quien ya está a cargo de administrar la empresa presente un detallado análisis no solo de la situación actual, sino además de la evolución que ha tenido la empresa en los últimos años. Que podrán ser desde su origen, o eventualmente en los últimos 10 años, por ejemplo. En el que no falte, además de los resultados obtenidos, tanto desde el punto de vista físico como económico y financiero, la evolución del Balance Patrimonial, donde se pueda apreciar qué ha venido pasando tanto con el Activo, como con el Pasivo y el Patrimonio Neto. Y en lo que se refiere al Activo, recordar que luego del capital tierra, en caso de que sea propia parcial o totalmente, es el capital hacienda el que le sigue en el orden de importancia. Y además cuál ha venido siendo la política de retiros en el lapso considerado. Esto responde a que generalmente la disyuntiva que suele aparecer es si crecer en capital hacienda o ir realizándolo en forma periódica a fin de dar prioridad al tema de los retiros.

 

Es fundamental que la información sea completa, legible y entendible para todos los socios, incluso los que poco entiendan del tema agropecuario. Que sea completa, sin retaceos, pero tampoco llena de detalles irrelevantes que la tornen demasiado tediosa y compleja. Y que se presente TODO lo que ha venido ocurriendo, con sus aciertos y errores a través de los años ya transcurridos.

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